Reprimen la verdad

Nena Arias | 25 de mayo de 2020

“la gente mala e injusta, que con su injusticia reprimen la verdad.”
(Romanos 1:18)

Reprimir algo es retener deliberadamente. Entonces, tenemos que decir que la supresión de la verdad proviene de la maldad. Todos necesitamos la verdad tarde o temprano. No podemos vivir sin la verdad.

¿Alguna vez has experimentado el doloroso descubrimiento de que alguien en quien confías te ha estado mintiendo todo el tiempo sobre cosas importantes? Si esa persona está cerca de ti, puedes sentir que todo tu mundo se ha roto y afecta tu capacidad o voluntad de volver a confiar en ese grado.

Si deseas la calidad de vida óptima, la verdad sobre todas las cosas importantes es algo que debes desear, incluso si te duele tener que enfrentarla. Esta cultura de mentiras que tenemos ahora es tan peligrosa que se asemeja como caminar sobre hielo que crees que es sólido, pero en realidad, es un hielo muy delgado que te llevará a la muerte en cualquier momento. La ilusión de eso no puede durar para siempre. Eso no es solo un gran grado de incertidumbre para vivir, sino un camino seguro para tu destrucción. Es increíble cómo las personas prefieren vivir con mentiras que con la verdad.

Nuestra generación, en su mayor parte, en todo el mundo ha elegido vivir sin Dios y su hijo Jesús, quien es la verdad. Pues él dijo, “—Yo soy el camino, la verdad y la vida.” (Juan 14:6)

Pueden suceder dos cosas cuando la gente se encuentra con el mensaje de que Jesús es la verdad; o lo abrazan o lo rechazan. Aquellos que eligen rechazarlo terminan luchando contra él y no solo niegan su verdad, sino que la suprimen. Jesús también dijo, El que no está conmigo, contra mí está; y el que conmigo no recoge, desparrama.(Mateo 12:30)

Cuando Dios se revela a los pecadores, lo que incluye a toda la humanidad, inmediatamente experimentan la convicción de su pecado debido a la imagen de Dios que está en cada ser humano y responde a la verdad. Esta convicción señala lo que está bien y lo que está mal. Si no les gusta lo que la verdad les está diciendo, le dan la espalda porque su conciencia les hace saber si no cambian sus costumbres, habrá consecuencias que pagar de sus costumbres pecaminosas y obstinadas. La gente no tiene que ser un creyente bíblico para experimentar esto.

Dios nunca revela su verdad para destruir, sino para señalar el camino para que las personas se salven y se restablezcan en una relación correcta con él, el Creador. La gente no desconoce de Dios porque Dios se ha revelado desde el principio. Porque lo que de Dios se conoce es evidente entre ellos pues Dios hizo que fuese evidente. Porque lo invisible de él —su eterno poder y deidad— se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas de modo que no tienen excusa. Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se hicieron fatuos.” (Romanos 1:19-22)

Como puedes ver claramente, hay un bien y un mal en todas las cosas importantes desde la perspectiva de Dios. No porque él solo quiera dominarnos, sino porque sabe lo que es mejor para nuestro propio bien, incluso si no lo reconocemos. Sin embargo, siempre honrará nuestro libre albedrío. Pero, al igual que un buen padre, nos permitirá enfrentar las consecuencias de nuestras elecciones. Entonces, los únicos que nos lastimamos al suprimir la verdad somos nosotros.

La única forma de conocer la verdad es consultarla en la santa Palabra de Dios: la Biblia. Elige vivir en la verdad de Dios hoy. La decisión es tuya.