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Cinco cosas que los pro-vida estadounidenses pueden aprender de la victoria pro-vida de Argentina

Nancy Flanders | 16 de gosto de 2018

(Live Action) – El 9 de agosto de 2018, los pro-vida en Argentina presenciaron una proeza extraordinaria: el Senado de Argentina rechazó un proyecto de ley para legalizar el aborto en las primeras 14 semanas de embarazo, en una votación de 38 a 31. El proyecto de ley ya había sido aprobado en la Cámara por cuatro votos, impactando a los pro-vida en la Argentina católica. Éstos se dieron cuenta de que iban a tener que hacer un gran esfuerzo para convencer al Senado de que votara a favor de la vida, especialmente desde que su presidente pro-vida, Mauricio Macri, había dicho que no vetaría la ley en caso de ser aprobaba.

“No lo puedo creer, realmente no lo puedo creer”, dijo a CNN Liliana Fernández, contadora de 39 años y defensora pro-vida, después de que la Cámara votara por legalizar el aborto. “Pensé que nuestros representantes nunca votarían a favor de la muerte… Ahora tenemos que asegurarnos de que los senadores no sigan su ejemplo”.

Y así hicieron los pro-vida. Se movilizaron y convencieron al Senado de no legalizar el aborto. Ahora bien, los pro-vida estadounidenses pueden aprender de la victoria de Argentina lo siguiente:

1. Los estadounidenses pro-vida deben volverse políticamente activos. Si los pro-vida argentinos no se hubieran vuelto políticamente activos, el aborto podría ser legal ahora en su país. Desafortunadamente, parece que apelar a la moral de nuestros políticos no ha funcionado: con demasiada frecuencia han jugado la carta de “personalmente pro-vida” y han ido detrás del dinero que las organizaciones pro-aborto les dan para obtener su apoyo. Quizás lo más relevante que hicieron los argentinos pro-vida, y que también debemos hacer en Estados Unidos, es golpear a los políticos donde más les duele: los votos. Los pro-vida necesitan comenzar a usar sus voces para decirle a sus senadores y congresistas que no votarán por ellos a menos que voten a favor de la vida; y luego mantener esta postura.

2. Deben alzar sus voces. Ya basta del mantra “personalmente pro-vida” que impide que los pro-vida defiendan realmente el derecho a la vida. Ese cuento de “personal” no lo escuchas en ninguna otra campaña de derechos humanos. Los pro-vida saben que el aborto significa matar y cuando eligen permanecer en silencio, pueden estar promoviéndolo de todas formas. No te calles por presión: hay vidas están en juego. Los pro-vida argentinos sabían esto, y ellos dieron un paso al frente y alzaron sus voces.


Los pro-vida argentinos crearon la consigna “Salvemos las 2 vidas”. Imagen de Shutterstock

3. Deben cambiar el lenguaje. Los defensores pro-vida argentinos crearon la consigna “Salvemos las 2 vidas”. Este lema, al igual que el de los estadounidenses pro-vida “Ama a los dos”, no se centra solamente en salvar a los niños recién nacidos, sino también en salvar a las mujeres de las consecuencias brutales y de por vida del aborto. Muchos pro-vida en los Estados Unidos están tan enfocados en que el embarazo es una “consecuencia” del sexo que no logran ver el panorama general, es decir, que no importa cómo fue concebido un niño. Por tanto, muchos pro-vida siguen usando el argumento de “mantén tus piernas cerradas”, el cual no tiene nada que ver con las razones por las cuales queremos que el aborto sea ilegal: el aborto debe ser ilegal basado en el simple hecho de que mata a un ser humano y destruye la vida de las mujeres. Nuestro mensaje debe ser positivo y de amor. Podemos amar a los niños aunque sus vidas no hayan sido planificadas. Podemos amar a las mujeres incluso cuando tienen dificultades financieras o emocionales. Amaremos tanto a la madre como al niño al ayudarlos a vivir una vida exitosa y saludable. Habla con amor. Lucha con amor.

4. Deben ser estratégicos. Los pro-vida en Argentina usaron pañuelos azul celeste, los cuales se convirtieron en tal símbolo del movimiento pro-vida en el país, que un artículo se refirió a ellos como “un gigante dormido que se ha despertado y tiene un pañuelo azul cielo”. El color azul celeste fue elegido por una razón: porque recuerda el azul celeste de la bandera argentina. De esta manera, el amor por los niños nonatos se asoció con el amor al país.

Por otro lado, los partidarios del aborto en Argentina eligieron el color verde como su símbolo - un color asociado con el ser pro-dinero y que simboliza tanto la codicia desenfrenada de la industria del aborto como la  crisis financiera argentina- un hecho sobre el cual, según muchos opinan, el presidente estaba tratando de distraer la atención de la nación al reabrir el debate sobre el aborto.


Los partidarios del aborto usan el color verde, el cual se asoció con la codicia de la industria del aborto y la presión financiera para legalizar el aborto. Imagen de Shutterstock.

5. Deben cambiar la opinión de los medios. Los principales medios de comunicación estadounidenses constantemente se refieren a los pro-vida como personas “anti-decisión”, lo cual es completamente erróneo. Las estaciones de noticias se han negado a transmitir imágenes de la Marcha por la Vida y rara vez informan sobre el buen trabajo que los pro-vida realizan para ayudar a las mujeres y los bebés. Tenemos que mostrarles que los pro-vida no están tratando de quitarle los derechos a las mujeres, sino de devolverle los derechos a los niños. Tenemos que mostrarles que ser pro-vida no significa ser anti-mujer o anti-feminismo (nuestras fundadoras y antecesoras feministas estaban en contra del aborto). Ser pro-vida necesita ser difundido como sinónimo de amor, porque lo es.

Una cosa está clara: los argentinos pro-vida han ganado el debate sobre el aborto y esperamos que continúen haciéndolo. Su mensaje es positivo y sólido; sus voces son consistentes y fuertes. Para que los Estados Unidos sean liberados alguna vez del peso del aborto, debemos actuar rápido, sabiamente y con amor.