Categorías: Temas sociales

Un niño con una pistola de Pop-Tart fue tomado más en serio que Cruz, quien dijo que deseaba ser un «tirador profesional de escuelas»

Gary DeMar | 25 de febrero de 2018

(GaryDeMar.com) – Solamente en los Estados Unidos de la izquierda puede una organización como la NRA ser  culpada de algo en lo que no tuvo ninguna participación. ¿Cómo es posible que un grupo de interés y cabildeo que trabaja para defender una Enmienda de la Constitución sea atacado por lo que hizo por su cuenta un muchacho de 19 años, perturbado mental y que había sido reportado con frecuencia a la policía y los funcionarios escolares en decenas de oportunidades?

La parte enfermiza de la historia es cuántas oportunidades tuvieron los agentes de la ley para detener los asesinatos. Echarle la culpa a la NRA es una manera que tienen los “liberales” de encubrir sus horribles errores.

El 5 de enero de este año llegó una información anónima al FBI sobre Cruz, según reportó el New York Times:

En el transcurso de la llamada de enero, que duró más de 13 minutos, la informante le advirtió al FBI que Cruz había estado desorientado desde que había muerto su madre en noviembre. Dijo que Cruz tenía «la capacidad mental de un niño de 12 a 14 años». La informante suministró cuatro cuentas de Instagram de Cruz, que dijo que mostraban fotos de animales mutilados y las armas de fuego que había acumulado. La informante, cuyo nombre fue alterado en la transcripción, dijo que, para comprar las armas, Cruz había usado dinero de una póliza de seguros después de la muerte de su madre.

La Oficina del Sheriff del Condado de Broward también había sido contactada por la misma informante anónima. Como ahora sabemos, no era la primera vez que las autoridades locales y federales eran contactadas acerca de Cruz, y las autoridades no hicieron nada. La excusa es que no había una causa probable.

Compare todo esto con Josh Welch, un alumno de segundo grado de la Escuela Primaria Park, de Maryland, que fue suspendido por dos días — escuche esto — porque masticó un Pop-Tart, le dio una forma que los administradores de la escuela dijeron que parecía una pistola, y después dijo: «¡Miren, hice una pistola!».

La historia se convirtió en noticia nacional y Josh con rapidez se convirtió en un ícono de los activistas del derecho a portar armas. La Asociación Nacional del Rifle incluso le otorgó una membrecía vitalicia.

Esto también inspiró a los legisladores de la Florida  a aprobar un proyecto de ley en 2014 que limitaba la práctica de la cero tolerancia en las escuelas, incluyendo el castigo por «esgrimir pasteles parcialmente consumido» u otros alimentos, para simular un arma, reportó el Post. (Washington Times)

El caso fue llevado a los tribunales debido a lo severo del castigo. Para mostrarle cuán serio fue este incidente para los funcionarios escolares: «El juez de la Corte del Circuito del Condado de Arundel, Ronald A. Silkworth dictaminó… que el sistema escolar pudo considerar razonablemente que las acciones del niño de marzo de 2013 eran una interrupción y que una suspensión era lo apropiado, dado el anterior comportamiento del niño». 

Hubo incidentes similares que fueron tomados en serio, más que el comportamiento de un «tirador profesional» de 19 años con armas reales:

  • Un niño pequeño fue suspendido por llevar a la escuela un soldadito de juguete que sostenía una pistolita plástica — encima de un panqué.
  • En respuesta a un programa de «las mujeres en la Historia» una niña quería ir disfrazada de la francotiradora Anne Oakley. La maestra le dijo que las armas de juguete estaban prohibidas. Los padres sugirieron una escoba, pero eso también estaba prohibido. Nada de lo que simulara a un arma, aunque claramente fuera inofensivo, podía ser llevado a la escuela.
  • Dos niños de cinco años fueron suspendidos por jugar a ladrones y policías e imitar revólveres con sus dedos.
  • Un niño de nueve años fue enviado a terapia por amenazar con «dispararle» a un compañerito de clase – con un taco de papel.
  • Unos niños fueron disciplinados por llevar libros o periódicos que hablaban de armas, o por dibujar un arma. (Stolinsky.com)

No olvidemos cómo los medios y el Presidente ensalzaron y apoyaron a Ahmed Mohamed, de 14 años, que llevó a la escuela un portafolios repleto de cableado electrónico y con un temporizador que parecía sospechoso:

Por llevar este «reloj» a la escuela, Ahmed Mohamed, de 14 años, se metió brevemente en problemas con la policía, pero después fue ensalzado por el Presidente Obama por su «tremendo» reloj, invitado a la Casa Blanca e invitado a conocer a Mark Zuckerberg. En realidad, no es un «invento», ni siquiera una «construcción», sino meramente un reloj comercial  sacado de su caja. Realmente no parecía un reloj, sino un temporizador conectado a algo que no se podía identificar con facilidad. De hecho, si el estudiante no hubiera sido detenido y el «reloj» confiscado, los maestros y los administradores de la escuela hubieran sido objeto de un castigo severo (y merecido) por ignorar una posible bomba. (Stolinsky.com)

Es posible que los funcionarios tengan temor de tratar ciertos asuntos por el miedo de ser catalogados de «racistas», reaccionarios y que la toman con los que tienen enfermedades mentales. No lo sabemos, pero ciertamente huele a política.

La Izquierda usa todas y cada una de las historias para imponernos su agenda enfermiza y finalmente letal.