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Un inmigrante ilegal usa una identidad robada durante 37 años y recibe $361,000 en pagos del Gobierno

San Diego Union-Tribune | 5 de marzo de 2018

Comenzó como una investigación bastante sencilla de fraude a la Seguridad Social: un hombre que recibía beneficios por discapacidad que simulaba vivir en los Estados Unidos, cuando en realidad vivía en Tijuana.

Lo que las autoridades descubrieron fue una maquinación de robo de identidad que duraba 37 años, por parte de un inmigrante no autorizado y delincuente reincidente que le había extraído cientos de miles de dólares en beneficios a los gobiernos federal, estatal y local, según el acuerdo presentado en la corte federal de San Diego esta semana.

Andrés Avelino Anduaga — si es que acaso este es su verdadero nombre — admitió que había asumido la identidad de un ciudadano de los EE.UU. en 1980. Armado con un certificado de nacimiento falso, desarrolló una personalidad aparentemente legítima, al solicitar una licencia de conducción de California, un número de Seguridad Social y un pasaporte de los EE.UU.

Los documentos oficiales lo identificaban como Abraham Riojos, nacido en Alpine, Tejas, en 1958.

Los documentos le permitieron moverse libremente entre los Estados Unidos y México, y también recibir casi $361,000 en beneficios del Gobierno durante años.

El jueves, Anduaga, de 66 años, se declaró culpable de hurto de la propiedad pública y de ser un inmigrante no autorizado en los EE.UU. que ya había sido expulsado.

Ha estado de acuerdo en devolver el dinero que le robó a varias agencias gubernamentales, pero se enfrenta a la posibilidad de multas adicionales y hasta 12 años en prisión cuando reciba la sentencia.

La investigación comenzó en 2014 con una caja postal, y luego se desarrolló paso a paso, según el informe. La oficina de la Seguridad Social en Chula Vista avisó a su Oficina del Inspector General que las cajas postales privadas cercanas a la frontera de los EE.UU. con México podían estar vinculadas con fraudes de residencia.

Sólo los ciudadanos de los EE.UU. y los que tienen visas válidas pueden recibir beneficios de la Seguridad Social, y deben residir en los Estados Unidos.

En abril de 2015, durante una revisión ordinaria para determinar si todavía era elegible para los beneficios, el hombre que decía llamarse Riojos dio una dirección en el Boulevard San Ysidro — la de un local de alquiler de cajas postales. Cuando lo citaron a la oficina de Chula Vista para una entrevista, mostró una tarjeta de identidad  estatal que lo identificaba como Riojos y dijo que alquilaba un cuarto a un hombre en la calle I en Chula Vista.

Durante la entrevista, un investigador del Departamento de Servicios de Salud de California llamó al hombre, quien confirmó el acuerdo de alquiler.

Sin embargo, cuando los investigadores visitaron la casa en enero de 2016, el hombre admitió que Riojos nunca había vivido allí, sino que vivía en México, dice el informe.

Los investigadores revisaron los registros de los pasos de la frontera y hallaron frecuentes viajes, que indicaban que probablemente Riojos había estado viviendo en México por lo menos desde 2014.

Más tarde supieron que otra persona había tratado de inscribirse en los beneficios por discapacidad en Oceanside, bajo el mismo nombre de Riojos, empleando un certificado de nacimiento falso con la misma fecha y lugar de nacimiento, de acuerdo con el informe.

Los investigadores fueron a los registros criminales y hallaron que el hombre que decía ser Riojos tenía un expediente que incluía 21 nombres diferentes y seis fechas de nacimiento, lo cual databa de hasta 1974. Incluían una violación de las regulaciones sobre armas de fuego, falsificación, posesión de cocaína y múltiples arrestos por conducir bajo la influencia de sustancias, según los fiscales.

Los registros de Inmigración dieron los toques finales a la situación. Había sido deportado dos veces, una en 1994 y la otra en 2000. Durante la última deportación le había dado a las autoridades su nombre real: José Reyes. O al menos, eso pensaron.

Los investigadores le siguieron la pista al verdadero Abraham Riojos hasta Immokalee, Florida, un pueblo rural al sur de Fort Myers. Este les dijo a los agentes especiales que lo visitaron que no tenía idea de que su identidad hubiera sido usada todos esos años.

Él mismo ahora tenía otro nombre: Abram Riojas, un cambio que dijo que había hecho en los años 1980, después que su padre hubo comenzado a llevar ese nombre. Tenía un número legítimo de Seguridad Social, distinto del fraudulento que Anduaga había solicitado y obtenido, razón por la cual probablemente no había descubierto los problemas de identidad robada, dijeron las autoridades. El verdadero Riojos tampoco había solicitado aún beneficios de Seguridad Social, otra razón por la que no sabía que algo andaba mal.

Un análisis de los beneficios de Anduaga mostró que había solicitado primero beneficios de Ingreso Suplementario de Seguridad en 1989  y le habían concedido pagos retroactivos hasta 1988. Recibió pagos mensuales — $244,441 en total — hasta agosto de 2016, según el arreglo legal.

También reunió los requisitos para beneficios y pagos de Medi-Cal — los cuales no debió haber recibido, por ser un inmigrante no autorizado — y recibió en total $112,981. Además, recibió ilegalmente más de $3,486 en sellos de alimentos de un programa condal.

Los registros muestran que cruzaba por la senda peatonal del Puerto de Entrada de San Ysidro varias veces a la semana. Fue arrestado el 28 de noviembre, durante uno de esos cruces. Su orden de arresto llevaba el nombre de José Reyes, y además de Riojos y Riojas, el informe incluyó otro alias, el de José González-Cardoza. No fue hasta más tarde, bajo presión, que dijo que su nombre real era Andrés Avelino Anduaga, dijeron los fiscales.

No obstante, hasta eso parece ser un invento. En una moción presentada por su abogado defensor en enero, se refiere al defendido como Omar Anduaga. Dice haber nacido el 10 de noviembre de 1951 en Temoris, en el estado de Chihuahua. Las autoridades continúan escépticas. Ha permanecido en custodia desde su arresto y los fiscales han notado que padece de una variedad de problemas de salud.

No está claro cómo Anduaga se apropió de la identidad de Riojos, aunque las autoridades han sugerido que los dos no se conocían. En cuanto a cómo pudo solicitar un número de Seguridad Social usando un certificado de nacimiento falso y la identidad de otro, es cosa de aquellos tiempos. Los fiscales dicen que en 1980, una época analógica sin computadoras, el robo de identidad era más difícil de detectar y más fácil para que los falsificadores lo obtuvieran.

La sentencia ha sido señalada para el 29 de mayo.

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