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Los nacidos con el milenio se están volviendo a la brujería y la hechicería

John Livingston | 21 de octubre de 2017

En los Estados Unidos, aumenta la cantidad de personas que se apartan del cristianismo, pero no se están volviendo ateos…

(garydemar.com) – Si uno cree en lo que dice la Biblia —que el hombre está hecho a la imagen de Dios— entonces comprenderá que toda la gente quiere estar vinculada con una fuente de propósito superior. El Dios Trino del cristianismo es de por sí una comunidad de Personas. Si los individuos están hechos a Su imagen, entonces nosotros también deseamos una comunidad, con nuestro Hacedor y con nuestros semejantes.

EL DESEO DE VINCULARSE

La palabra religión procede de un término del latín que significa «ligarse». Por esa razón es difícil para la gente ser puramente atea.  Marketwatch informa:

El interés por la espiritualidad ha estado en expansión durante los últimos años, mientras que el interés por la religión decrece, en especial entre los nacido con el milenio. La mayoría de los americanos piensa que no es necesario creer en Dios para tener una buena moralidad, como halló un estudio del Centro de Investigaciones Pew [Pew Research Center] dado a la publicidad el jueves. El por ciento de personas entre las edades de 18 y 29 que «nunca dudan de la existencia de Dios» se redujo del 81% en 2007 a un 67% en 2012.

Mientras tanto, más de la mitad de los jóvenes adultos de los Estados Unidos creen que la astrología es una ciencia, comparados con menos del 8% del púbico chino. La industria de los servicios psíquicos —que incluye la astrología, la lectura del aura, la mediumnidad, la lectura del Tarot y de las palmas de las manos, servicios metafísicos— creció un 2% entre 2011 y 2016. Ahora tiene un valor de 2 mil millones de dólares anuales., según la firma de análisis industriales IBIS World.

Melissa Jayne, propietaria de la «boutique metafísica» Catland, con sede en Brooklyn, dice que ha visto un gran auge del interés en el ocultismo durante los últimos cinco años, en especial entre los habitantes de Nueva York en sus 20. La tienda ofrece talleres como «El ABC de la Brujería», «El ABC de la Astrología» y una «Sesión Espiritista»

«Bien sea mediante la recitación de encantamientos, el Tarot, la astrología, la meditación y el trance o el herbalismo, esas tradiciones ofrecen vías tangibles para que la gente produzca un cambio en sus vidas» -dijo ella-. «Para una generación que creció en un mundo de grandes industrias, destrucción del medio ambienta, gobiernos grandes y opresivos y estructuras sociales tóxicas, todo lo cual parece ser demasiado grande como para cambiarlo, esto puede ser increíblemente atractivo».

Incluso cuando hay un «desenmascaramiento» científico, de todas formas la gente insiste en volverse al ocultismo. Eso se debe a que la llamada ciencia puramente racional simplemente no sacia la necesidad de relaciones que tienen los seres humanos de manera innata:

«Es muy distinta a la forma en que nosotros usualmente trabajamos, vivimos y llevamos un noviazgo; todo está híper-meditado y racional» -dice ella. «Hay un vacío de creencias: vamos del trabajo al bar, a un almuerzo y a una cita, sin la más mínima sombra de propósito. La astrología es una vía de escape, una manera de colocare en el contexto de miles de años de historia y del universo».

LA CIENCIA ES CIEGA

Piense por qué puede ocurrir esto. Analice a la ciencia. El método científico está basado en el concepto de la repetición. Usted hace un experimento, bajo las mismas condiciones, una y otra vez, y obtiene los mismos resultados.

Después analice el concepto del milagro: un evento que se produce una sola vez y que, por definición, desafía nuestras expectativas.

El método científico está prejuiciado contra los milagros. Los elimina. Y después, de manera bastante irracional, los científicos dicen que no existen. Su herramienta está diseñada para eliminar los eventos aleatorios que no pueden repetirse ni predecirse. Y de todas formas, en lugar de admitir que necesitamos emplear una herramienta más adecuada para la aplicación, la usan para decir que las cosas milagrosas no existen. Hablando lógicamente, es un círculo vicioso. Usted asume el resultado antes de siquiera empezar, y después pretende que los resultados prueban lo que está diciendo.

¿Quién en su sano juicio aceptaría una cosa así? Los nacidos con el milenio rechazan la idea. La contracultura de los años 1960 rechazó esta idea. Hay fenómenos en este mundo que la ciencia simplemente no puede  explicar. Así que los científicos racionales tratan de esconderlos bajo la alfombra, en el mejor de los casos, o niegan que existan, en el peor.

La gente se vuelve a los poderes ocultos cuando pierden la esperanza o, como Hillary Clinton, cuando buscan el poder absoluto.

EL REGRESO A CASA

El hombre está separado de Dios. En el cristianismo, la Humanidad siempre es derivativa, y lo más importante, está  subordinada a su Creador. La criatura no puede convertirse en el Creador.

Las religiones no cristianas niegan esto. El objetivo de toda actividad ocultista es trascender el límite Creador-criatura. En la antigua religión griega, el deseo era asaltar los muros del cielo y arrojar fuera a los dioses antiguos, para que los nuevos dioses pudieran hacerse cargo (los Titanes vs. los Olímpicos).

La gente quiere respuestas en esta vida. La  Ciencia habla mayormente de la Física. No habla a los asuntos del corazón, que son muy cercanos y queridos por la mayoría de la gente. Pero a algunas preguntas, Dios, hablando por medio de la Escritura, dice que sencillamente no sabemos, no podemos saber y deberíamos dejar de preguntar:

Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?

Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?

¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? (Romanos 9:19-21)

Sin embargo, la humanidad está caída. Se rebela contra su Creador. A pesar de sus mandatos, buscan respuestas de todas formas. Hacen presión sobre el velo, con la esperanza de obtener iluminación. Si Dios no nos lo dice, entonces daremos nuestras propias respuestas, se imaginan ellos. El plan es hacerse divinos para satisfacer su búsqueda satánica del conocimiento absoluto y exhaustivo.

LA JUSTIFICACIÓN DEL PECADO

Las doctrinas místicas que compiten con la doctrina cristiana de la Caída tienen la tendencia a decir que hay alguna deficiencia en la condición humana que produce nuestros defectos. Cualquiera que sea esa deficiencia, no es inherentemente ética. Las enseñanzas ocultistas dicen que podemos subsanar esa deficiencia si damos un «salto existencial» místico que consiste en aprender algún conocimiento secreto que nos enseñará cómo lograrlo.

El cristianismo nos dice que nuestra restauración vendrá por medio del arrepentimiento y la sumisión a Dios, en primer lugar, y después por la obediencia ética a Su Palabra. Las religiones místicas como la brujería nos dicen que podemos pasar por una transformación instantánea aparte de la gracia de Dios.

Podemos salvarnos u obtener mejores vidas ampliando nuestras capacidades de raciocinio o si hacemos buenas obras, o por medio del contacto místico con lo divino, precipitado por un ritual ocultista.

¡SE VA, SE VA Y SE FUE!

La religión de la Nueva Era y la brujería intentan enseñar al hombre a convertirse en Dios, o al menos, a ser divino. En el cristianismo, Dios  se manifestó en la carne y murió en la cruz para expiar los pecados del hombre, a fin de que el hombre pudiera finalmente alcanzar la condición humana perfecta en la eternidad.  Ahora bien, el misticismo ocultista afirma que el hombre y Dios son en esencia lo mismo. La brujería y el ocultismo en general, prometen que podemos alcanzar los mecanismos que controlan la realidad y manipularlos según nuestros deseos, como si fuéramos los creadores.

Estas ideas se expresan en populares novelas como Las nueve revelaciones [The Celestine Prophecy] (con más de 20 millones de ejemplares vendidos desde 1993) y El guerrero pacífico [Way of the Peaceful Warrior]. Estos libros son parte del género de ficción de la Nueva Era que es solamente una adaptación del misticismo oriental. (Confesión: los leí ambos).

Ellos enseñan que el hombre puede aprender nueve (o diez, o doce, et.c9 proincipios secretos y dar un salto existencial para ser un nuevo súper-hombre. O que el hombre puede, mediante el poder de su mente, transformarse y halarse por los pelos de cualquier abismo.

ESCAPAR AL JUICIO FINAL

El objetivo final de todas esas religiones alternativas —aunque no se les llame religiones, sino que se enmascaran en el término de «espiritualidad»— es evitar el juicio final.

Si usted llega al Nirvana, podrá simplemente desaparecer de la existencia. Si se une con Dios, entonces podrá ser otra gota en el océano infinito. Si se puede comunicar con los muertos, entonces hay esperanza de que sus partes inmateriales no serán abandonadas por completo a una suerte terrible después de la muerte. Vivir la vida sin consecuencias eternas… ese es el nombre del juego

El ateísmo total y la devoción a la ciencia son demasiado irracionales para que la mayoría de las personas ordinarias hallen su realización en ellos. Reconociendo que necesitan realizarse, se vuelven a las religiones alternativas para tratar de llenar el hueco.

«Cuando empecé mi jornada en 2010, yo era la rara» -dice ella-. «Ahora se está volviendo cada vez más normal, y creo que es debido a que más personas buscan sanarse. Los del milenio tienen la mente más abierta.».

A gente definitivamente está perdida. Pero están buscando la salvación en todos los lugares equivocados.