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El Gobierno Federal ha reemplazado a la comunidad local, dice el senador Mike Lee

Elle Rogers | 18 de Julio de 2017

Foto: Michael Brochstein

El senador Mike Lee, republicano por Utah, está dando pasos para detener la pérdida de una genuina sociedad civil en los Estados Unidos.

(dailysignal.com) – Facebook no puede sustituir a las Ligas Menores, ni tampoco el Gobierno Federal, según el senador Mike Lee.

En un discurso en el Instituto de la Empresa Americana [American Enterprise Institute , AEI] Lee, un republicano, alabó el poder de las comunidades locales y sus instituciones (familias, iglesias y grupos como las Ligas Menores) para restaurar la vida democrática en los Estados Unidos.

«La belleza del localismo« -dijo el senador por Utah- «[es que] todavía le ofrece a nuestro país la mejor alternativa para progresar».

Lee, vicepresidente del Comité Conjunto de Economía, habló en el AEI para analizar nuevos descubrimientos del Proyecto Capital Social [Social Capital Project], un «esfuerzo investigativo de muchos años que [investiga] la naturaleza cambiante, la calidad y la importancia de nuestra vida en asociación», de acuerdo con el sitio web de Lee.

Los americanos necesitan una alternativa a los medios masivos de difusión, pero eso no puede lograrse de por sí solo. Estos  hallazgos, que ilustran el quebrantamiento de la vida cívica en los Estados Unidos, son detallados en un informe, publicado en mayo, que se titula «Lo que hacemos juntos: El estado de la vida en asociación en los Estados Unidos».

Citando la descripción que da Alexis de Tocqueville de la sociedad civil como la base del florecer americano, Lee advierte contra la tendencia creciente hacia los movimientos masivos que hace que los americanos busquen tener relaciones con los programas del Gobierno y las redes sociales.

La visión del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, de una sociedad interconectada gracias a la participación en los medios sociales, dice Lee, subvierte la capacidad humana de tener relaciones interpersonales de calidad. Lo que Lee ha llamado un «universo impersonal» se convierte en «personal y manejable» por medio de la membrecía en las comunidades físicas.

«Las Iglesias y las Ligas Menores no pueden ser remplazadas por rectángulos resplandecientes que llevemos en los bolsillos» -dijo Lee-. «La comunidad es el escenario en el que desempeñamos los papeles más importantes de nuestras vidas».

Lee se lamentó de la forma en que el Gobierno Federal está asumiendo papeles que tradicionalmente han desempeñado los padres, las madres, los cónyuges y los vecinos..

El informe sobre la sociedad civil halló un desplazamiento en la estructura de la familia americana. Menos americanos se casan; algunos porque temen desaprobar un cuestionario para la ayuda social. Son menos los que tienen niños y los que los tienen terminan como padres solteros, hasta el punto -dijo Lee – que «la mayoría de los niños americanos pueden esperar ahora vivir con un solo progenitor».

La religión y las asociaciones cívicas ya tampoco forman el núcleo de la comunidad, según Lee.

Como se detalla en el informe, la asistencia a las iglesias y la confianza en la religión organizada han disminuido «agudamente» desde los años 1970, al igual que la participación en los grupos seculares como los Rotarios. Las sociedades fraternales, que antes ofrecían beneficencia privada y ayuda, ahora se ven suplantadas por el Estado de beneficencia.

Los intentos del Gobierno de satisfacer lo que Lee llama las «necesidades espirituales» de la comunidad han diluido la vida de las asociaciones.

«Despojados de propósito por una institución con la cual no pueden competir, esos grupos cívicos empiezan a marchitarse, y dejan detrás un vacío en l aplaza pública» -dijo Lee.

Debido a que están aislados de las instituciones que deben ofrecer «sentido y propósito», los americanos ahora buscan estructuras comunitarias alternas.

Los movimientos de masas, como las protestas y el activismo universitario, dirigidos a resolver problemas nacionales, posibilitan estados de ánimo  asociados con las comunidades tradicionales, pero no son adecuados para resolver los problemas cotidianos, según Lee.

«Ellos inspiran una copia barata de esos sentimientos» -dijo Lee-. «No son sustitutos de un esfuerzo duro para desarrollar relaciones reales».

Lee y el Proyecto Capital Social promueven un retorno a esas relaciones y a las comunidades locales en las cuales se forman.

El Gobierno Federal puede capacitar a las instituciones civiles, en parte, permitiendo que los Estados desarrollen soluciones locales que puedan prosperar ulteriormente, según Lee.

Este localismo, dice Lee, permitirá a los americanos hacer peticiones a los funcionarios del gobierno que sean los más capaces de solucionar problemas cotidianos. Una participación local incrementada también mejoraría el conflicto político.

«Las comunidades requieren buenos modales» -dijo Lee-. «No debemos olvidar el puro efecto de urbanidad que esa cercanía tiene tendencia a poseer».

En cercanía los unos con los otros, dijo Lee, citando de nuevo a Tocqueville, los americanos podrán encontrar la verdadera estima y dignidad.

«Tenemos que apartar nuestra mirada de Washington y ponerla en el lugar donde vivimos» -dijo Lee.