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Estos 13 condados implementaron requisitos de trabajo para otorgar “Food Stamps” [cupones de alimentos]. Esto fue lo que sucedió.

Christine Roe | 7 de junio de 2017

© Richard B. Levine All Rights Reserved

(Daily Signal) — La participación en el programa de cupones de alimentos disminuyó un 85 por ciento en 13 condados de Alabama, después que oficiales requirieran que los beneficiarios debían trabajar, estar buscando trabajo, o recibir un entrenamiento laboral oficial, dice una agencia estatal.

En esos 13 condados, la inscripción a los cupones de alimentos disminuyó en cuatro meses de 5,538 a 831 adultos capacitados sin dependientes.

A lo largo del estado, un total de 13 663 adultos capacitados, sin menores u otros dependientes, estaban suscritos al programa de cupones de alimentos antes que se implementara el cambio el 1 de enero, según el Departamento de Recursos Humanos de Alabama, reportó el sitio de noticias AL.com.

Desde el 1 de mayo, a lo largo del estado, el número ha descendido a 7,483, dijo la agencia.

“Basados en la tendencia actual, el número de [adultos capacitados sin dependientes] beneficiarios… se espera que continúe en declive a lo largo del estado y en los anteriormente exentos 13 condados”, dijo a AL.com el portavoz de la agencia, John Hardy.

Trece de los 67 condados de Alabama —Greene, Hale, Perry, Dallas, Lowndes, Wilcox, Monroe, Conecuh, Clarke, Washington, Choctaw, Sumter y Barbour— fueron previamente exentos de la implementación del requisito federal de trabajo para aquellos que participan en el programa de cupones de alimentos.  Esta exoneración terminó el 1ero de enero, bajo la administración del Gobernador Kay Ivey, un republicano.

A causa de las reformas en el programa de asistencia social de 1996, los adultos capacitados de entre 18 y 49 años de edad sin dependientes, están limitados a tres meses de cupones de alimentos en un periodo de 36 meses, si no tienen trabajo; a no ser que encuentren empleo o que se involucren en un programa de trabajo a tiempo parcial.

Un estado pudiera dispensar del cumplimiento de estos requisitos en áreas en las que pueda demostrar que existe escasez de trabajo o tasas de desempleo mayores que en otras regiones.

Sin embargo, en 2009, con la aprobación por parte del Congreso de la Ley de Recuperación y Reinversión, la administración de Obama le permitió a todos los estados levantar los requisitos de trabajo necesarios para la inscripción en el programa de cupones de alimentos. 

La expansión de la exoneración llevó a un incremento dramático en el número de adultos capacitados sin dependientes que se tornaron hacia los cupones de alimentos, de 1.9 millones en el año fiscal 2008 a casi 4 millones en el año fiscal 2010, y 4.9 millones en el año fiscal 2013.

La notable reducción de participación en el programa de cupones de alimentos en Alabama, no es el primer caso en el que un cambio de la seguridad social hacia la fuerza laboral, da grandes resultados.

Como ha sido reportado previamente por The Daily Signal, el gobernador de Maine, Paul LePage, un republicano, impuso a partir de diciembre de 2014 requisitos laborales para aquellos que recibían los cupones de alimentos.  

En tres meses, el número de los que recibían cupones de alimentos que eran adultos capacitados sin dependientes disminuyó de 13,332 a 2,678, dijeron funcionarios de Maine.

Trabajadores sociales en Maine atribuyen esa enorme disminución en la inscripción al hecho de que muchos beneficiarios escogieron quedarse sin beneficios, antes que realizar un mínimo de seis horas semanales de trabajo comunitario o cumplir con otros aspectos de los requisitos de trabajo.

Si el gobierno federal establece e impone requisitos de trabajo similares en todo el país, la inscripción en los cupones de alimentos pudiera desplomarse en pocos años, probablemente ahorrando a los contribuyentes $10 billones por año o tanto como $100 billones en la próxima década.

Esta es la conclusión de Robert Rector, investigador asociado de The Heritage Foundation, quien se especializa en pobreza y programas de asistencia social.

El gobierno federal “debería exigir comportamientos constructivos” por parte de los adultos capacitados sin dependientes si éstos desean obtener cupones de alimentos, argumenta Rector. Esto significa exigir que “tengan un trabajo, se capaciten para trabajar, realicen trabajo comunitario, o al menos busquen trabajo a cambio de ayuda y asistencia obtenida a costa de los contribuyentes”, escribió junto a colegas de Heritage.

Algunos sostienen que la decisión de implementar tal requisito debería ser decidida de manera individual por los estados. No obstante, alrededor del 90 por ciento del financiamiento de los cupones de alimentos viene del gobierno federal, argumentan Rector y sus colegas, y éste tiene “el derecho y la obligación de establecer los principios morales sobre los cuales el programa opera”.

Mary C. Mayhew, comisionada del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Maine, ha dicho que los funcionarios del gobierno “no pueden permitir inactividad voluntaria”, y cataloga de “imperativo que esos programas se diseñen para ayudar a personas que están haciendo un intento genuino para hacer la transición de la pobreza a la prosperidad”.

“Estos [programas] no pueden ser un estilo de vida,” añadió.

El reporte de The Heritage Foundation del año pasado, redactado por Rector, Rachel Sheffield y Kevin Dayaratna, argumenta que los requisitos de trabajo para los beneficiarios de la asistencia social producen ocho tipo de resultados positivos.

Entre estos, los requisitos laborales aseguran que la asistencia social no sea una transacción unilateral; ayuda a aquellos que realmente lo necesitan; disminuye el número de personas inscritas en los cupones de comida; disminuye el atractivo general de la asistencia social; y ahorra dinero a los contribuyentes.

La investigación pone de relieve que una encuesta Rasmussen de julio de 2012 encontró entre los norteamericanos apoyo de ambos partidos para los requisitos de trabajo, con sólo un 7 por ciento opuesto y un 10 por ciento indeciso.

Ken McIntyre contribuyó a este reportaje.