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Los tribunales de Europa han sentenciado a muerte a un bebé

Eso es la medicina socializada

Matt Walsh | 28 de junio de 2017

(theblaze.com) – Hay un caso horrible en el Reino Unido que no ha recibido mucha atención aquí, pero que debía tenerla. Si miramos con detenimiento, podremos ver nuestro futuro… y nuestro presente.

Charlie Gard es un bebé de diez meses que sufre de un raro desorden genético llamado síndrome de agotamiento del ADN mitocondrial. Es una condición horrenda que conduce al fallo de los órganos, daños al cerebro y otros síntomas. El hospital que ha estado tratando al niño, el Hospital Infantil de Great Osmond Street, en Londres, tomó la determinación de que nada más podía hacerse por él y que debía desconectársele del soporte de vida. Él debería «morir con dignidad» dijeron. Los padres, Chris Gard y Connie Yates, están en desacuerdo.

Esta es una cosa  que resulta vital entender: Ellos no están insistiendo en que el Hospital Great Osmond sea obligado a mantener a Charlie en el soporte de vida. Más bien quieren sacarlo del hospital y traerlo a los Estados Unidos, para someterlo a una forma de terapia experimental que un doctor de aquí ya ha estado de acuerdo en administrarle. Chris y Connie ya han recaudado más de $1,6 millones para  pagar este último esfuerzo de salvar la vida de su hijo. Todo lo que necesitan es que el hospital británico les entregue su hijo a su cuidado, lo que no parece ser una solicitud demasiado engorrosa. Después ellos saldrían del país y probarían suerte con el tratamiento acá. Por muy pocas probabilidades de éxito que tengan, es mejor que esperar sentados y ver morir a su bebé.

Aquí es donde las cosas se tornan realmente enajenadas y bárbaras. El hospital se niega a devolver a Charlie a sus padres. El asunto terminó en las cortes y finalmente, en las últimas horas, la Corte Europea de «Derechos Humanos» falló que a los padres debía impedírseles llevar a su hijo a los Estados Unidos para el tratamiento. De acuerdo con el tribunal de «derechos humanos» es el derecho humano de Charlie expirar en su cama de hospital de Londres. A los padres no se les permite tratar de salvar su vida. Es «su mejor interés» simplemente morir, fallaron ellos.

En Europa, la «muerte con dignidad» está por encima de todos los demás derechos.

En Europa una madre puede matar a su bebé, pero no se le permita mantenerlo con vida.

Repito: es una barbarie.

He escuchado a mucha gente justificar esta decisión demencial diciendo: «los médicos son los que saben». Esto bien podría ser relevante y cierto en situaciones en que los miembros de la familia estén tratando de obligar a los médicos a administrar tratamientos que ellos, los profesionales de la salud, saben que no van a funcionar.

Sin embargo, eso no es lo que está ocurriendo aquí. Lo único a lo que esos padres están tratando de «obligar» a los doctores es a aflojar su apriete para que el niño pueda ser llevado a otros médicos en un país diferente. Los doctores pueden ser la autoridad final en cuanto a qué tipo de tratamientos médicos ellos personalmente van a emprender, pero no son la autoridad final sobre la vida misma. Es una cosa que ellos digan: «No voy a darle este tratamiento». Es otra cosa muy diferente que digan: «A usted no se le permite someterse a este tratamiento hecho por otra persona. Usted debe morir». El primer caso es razonable. El segundo caso es eutanasia. A este bebé le están aplicando la eutanasia los bárbaros.

He visto a algunos en los medios sociales  llamar a este caso «inimaginable» y «desquiciante». Ciertamente es terrible, pero desafortunadamente no me desquicia la mente ni excede los límites de mi imaginación. Este tipo de casos son inevitables en Europa y, a menos que tengamos un cambio drástico de rumbo, pronto serán comunes aquí. El escenario ya está preparado. Considere solamente estos tres factores:

(1)  Eso es lo que pasa cuando la medicina está socializada

Si el Estado administra el sistema de salud, al final será él el que decida cuáles vidas vale la pena salvar y cuáles no. Eso no es solo un subproducto de la medicina socializada: esa es la medicina socializad. Y es particularmente peligroso ceder esa clase de poder al gobierno cuando uno vive en una cultura que no valora mucho los derechos parentales ni la vida humana, lo cual nos lleva a los dos últimos puntos.

(2)  Eso es lo que ocurre cuando los derechos parentales se subordinan a los del Estado 

Este caso se ha reducido a la cuestión de quién debe tener la última palabra en la vida de un niño. ¿Serán los padres, o será una colección de médicos, jueces y burócratas? Y, si los padres no deben tener prioridad en una situación de vida o muerte ¿puede decirse realmente que tienen derecho alguno? Si no puedo tomar determinaciones cuando la propia vida de mi hijo está en juego ¿cuándo es que puedo tomar determinaciones?

Como van las cosas en Europa, un progenitor puede tener alguna jurisdicción en las minucias de la vida cotidiana, pero en lo que se refiere a los asuntos  fundamentales (cómo se va a educar un niño, cómo va a vivir, qué debe creer, cuándo va a morir) es cada vez mayor la potestad del Estado para determinarlo. Como lo dijera un experto en «ética médica» de Oxford, los derechos parentales están en el centro de la mayoría de las grandes decisiones médicas, no obstante, «hay ciertos límites». Chris y Connie, al parecer, han llegado a los «límites» de la autoridad paterna y ahora deben sentarse obedientemente mientras su hijo muere en agonía. Son «límites», vea usted. Usted es sólo un progenitor hasta cierto punto y después su relación con su hijo no vale para nada. Así es como son las cosas en el Reino Unido… y los Estados Unidos, como siempre, no van muy a la zaga.

(3)  Eso es lo que sucede cuando la vida humana no es considerada sagrada

Pero, ¿cuál es realmente la idea de traer el niño a los EE. UU. para someterlos al tratamiento? Puede que no funcione. Muy bien, pero ¿por qué no intentarlo? Ya ellos han recaudado suficiente dinero para pagarlo todo, incluyendo un avión-ambulancia para llevar al bebé a la instalación donde se le dará el tratamiento. Para nadie será una carga esto. A nadie se le obliga a hacer nada que no quiera hacer. ¿Qué se puede perder?

Bueno, responde la corte, es que el esfuerzo no vale la pena. Han sopesado todas las variantes, usando sus diferentes fórmulas, y han decidido que no tiene sentido hacer todo ese esfuerzo por la escasa posibilidad de salvar esta sola vida mísera. Si, ha usado la excusa de que el bebé está «sufriendo» y estoy seguro que lo está, pero eso no explica por qué a los padres no debe permitírseles acogerse a cualquier opción para aliviar ese sufrimiento. La muerte no es un plan de tratamiento para el sufrimiento. La muerte es muerte. La muerte es la destrucción de la vida. Todos la vamos a  experimentar un día, pero la inevitabilidad de la muerte no niega el valor ni la dignidad de la vida.

Como mejor se resume esto es que los Poderes de este mundo no ven el valor fundamental de la vida. Es por eso que uno oye a esa gente hablar  con más frecuencia de la «dignidad» de la muerte que de la dignidad de la vida. Predican del «derecho» a la muerte, pero no del derecho a la vida. Las leyes de Europa  reflejan este énfasis en la muerte en lugar de a la vida. Allá ellos matan a los niños en el vientre y les aplican la eutanasia cuando salen.  Incluso le aplican la eutanasia a alcohólicos y gente deprimida, así como a otras personas que no tienen en forma alguna una enfermedad terminal. Una vez que el derecho a morir haya sido colocado por encima del derecho a la vida, la muerte continuara ganando nuevo terreno y devorando más y más vidas. La muerte es una fuerza destructora. ¿Qué otra cosa puede hacer, sino consumir?

Aquí la cosa todavía no está tan mala, pero nos estamos acercando. Ya matamos a cientos de miles de niños en el vientre, y a menudo hablamos con admiración de personas que toman la «brava» decisión de cometer suicidio. Y ya, en muchos casos, ponemos la autoridad del Estado por encima de los derechos de los padres. Nuestro sistema de educación está edificado sobre esa filosofía.

Así que, como dije, el escenario está listo. Prepárense para lo que ha de venir.

Y oren por Chris y Connie esta noche.