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Cómo los expertos de la profecía están neutralizando a los cristianos con sus afirmaciones de que el fin está cerca

Gary DeMar| 23 de mayo de 2017

Una vez más, los pronosticadores de la profecía están prediciendo que Jesús va a recoger todas las cosas en nuestra generación, porque las cosas están tan malas que el fin debe estar cerca. Un artículo reciente escrito por Britt Gillette, que aparece en el sitio web de Prophecy News Watch dice eso mismo:

«Las señales del Segundo Advenimiento están por todo nuestro derredor. Cuando Sus discípulos le pidieron que les diera señales, Jesús les dio varias. El pueblo judío estaría de nuevo en posesión de Jerusalén (Lucas 21:24-28)… el Evangelio sería predicado por todo el mundo (Mateo 24:14)… la llegada del principio de los dolores (Mateo 24:3-8)… y otras.

»Los profetas del Antiguo Testamento también llamaron la atención hacia una serie de señales: un aumento de los viajes (Daniel 12:4)… el surgimiento de una Europa Unida (Daniel 2:42)… el surgimiento de la alianza de Gog y Magog (Ezequiel 38:39)… y más.

»Hoy, todas esas señales están presentes o se hallan en vías de realizarse. Sin embargo, durante más de 1800 años ninguna de esas señales ha estado presente. Piense en eso. Ninguna de estas señales. ¿Pero hoy? Hoy están todas alrededor nuestro».

Tenga en mente que los pasajes de referencia arriba mencionados han sido empleados durante siglos para demostrar que el fine estaba cerca para su tiempo.

Las especulaciones acerca del fin de los tiempos no son nuevas. Tienen una larga historia de fracasos que se remonta a siglos atrás y han conducido a una especie de inevitabilidad profética que ha dado como resultado una pasividad cristiana.

«Si Jesús va a regresar en mi generación, entonces ¿para qué perder el tiempo arreglando lo que no se puede arreglar? ¿Para qué reorganizar los sillones de cubierta en el Titanic? Todo se va a hundir».

Mientras los cristianos esperaban el próximo regreso de Jesús, los humanistas, secularistas y materialistas infiltraban todos los aspectos de la sociedad. En vez de luchar contra la invasión, se inventó una escatología escapista del fin de los tiempos que produjo resultados desastrosos. En el libro de Hal Lindsey The 1980’s: Countdown to Armageddon [Los años 1980, cuenta regresiva para el Armagedón] el autor escribió: «La década de los 1980 podría ser muy bien la última década de la historia tal como la conocemos». Aparte de sus pretensiones interpretativas cuestionables, piense en estos comentarios de Lindsey:

  • «¿Qué manera de vivir! Con optimismo, con anticipación, con emoción. Debemos vivir como personas que no esperan quedarse mucho tiempo más aquí.» 1
  • «No me gustan los clichés, pero he escuchado decir “Dios no me envió a limpiar la pecera, sino que me envió a pescar”. De cierta forma hay algo de verdad en eso».2

Si el fin está siempre al doblar la esquina, en base a ciertos textos proféticos vinculados con eventos actuales, entonces, ¿para qué molestarse o siquiera esperar reconstruir un mundo en bancarrota y que está colapsando?

Ya hemos visto esa especulación antes: en la Revolución Francesa, la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, y en casi todos los eventos dramáticos a lo largo de dos milenios de historia. Si desea leer una crónica de la especulación del fin de los tiempos, eche un vistazo al libro de Francis X. Gumerlock The Day and the Hour: Christianity’s Perennial Fascination with Predicting the End of the World [El día y la hora. La perenne fascinación cristiana con la predicción del fin del mundo]. Envíele una copia a sus amigos que estén especulando con el fin de los tiempos.

A menudo escucho: «¡Pero esa época es diferente! Estamos realmente viviendo en los últimos días y Jesús viene pronto».

Los neófitos de la profecía de hoy en día tienen la falsa impresión de que lo que leen en los libros y revistas, artículos que se postean en Internet; lo que ven en televisión y escuchan por la radio y desde los púlpitos son verdades del fin de los tiempos que se han descubierto recientemente, de lo que ellos creen que son eventos actuales que se ajustan a pasajes proféticos particulares. Nada podría estar más lejos de la verdad.

Charles Wesley Ewing, escribiendo en 1983, traza un esbozo de cómo la interpretación profética basada en eventos actuales produce confusión, incertidumbre y, en ciertas personas, incredulidad en lo que respecta a predecir un final que nunca llega:

«En 1934, Benito Mussolini envió sus fascistas de camisas negras contra una indefensa Etiopía, y los predicadores de todo el país subieron a sus púlpitos y predicaron cautivadores sermones que pusieron a sus congregaciones con los ojos desorbitados de asombro por “Mussolini, el Anticristo” y para demostrar lo que decían, citaban a Daniel 11:43, que dice: « y también someterá a los libios y a los etíopes». Más tarde Benito, gimiendo, fue ahorcado por sus propios compatriotas y los predicadores de todos los Estados Unidos tuvieron que lanzar sus sermones al latón de la basura por ser contrarios a las Escrituras.»3

Ewing continua mencionando cómo los guardias de asalto de Hitler tomaron Checoslovaquia, Polonia, Francia, África del Norte, y establecieron cambios de concentración donde millones de judíos resultaron muertos en lo que ha sido la definición moderna de  holocausto. Una vez más los predicadores ascendieron a sus púlpitos y vincularon esos eventos con la profecía bíblica, asegurándole al público que asistía que Hitler era el Anticristo. Cuando los Aliados derrotaron a los nazis y los eliminaron, de nuevo los sermones fueron desechados o engavetados para revisarlos otro día en el futuro, con la esperanza de que a la gente se les olvidara eso.

El siguiente anticristo del fin de los tiempos fue José Stalin, el líder del comunismo ateo, un movimiento consagrado a la conquista del mundo. «Pero el 5 de marzo de 1953 Stalin tuvo una hemorragia cerebral y los predicadores de todos los Estados Unidos tuvieron que hacer otro recorrido al cesto de la basura.» 4

Examinemos los planteamientos proféticos arriba señalados uno por uno. Primero: el Sermón del Monte que se halla en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21 describe eventos que conducirían  e incluirían la destrucción del Templo y el juicio sobre Jerusalén, que tuvieron lugar en el año 70 d.C. Jesús deja claro eso cuando le habla a Su audiencia del siglo I: «no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. » (Mateo 24:34; Marcos 13:30; Lucas 21:31). Cada vez que se emplea «esta generación» en los Evangelios, siempre se refiere a la generación a la cual Jesús le estaba hablando (Mateo 11:16; 12:39; 41, 42, 45; 17:17; 23:36; Marcos 8:12; 13:30; Lucas 7:31; 11:29, 30, 31, 32, 50, 51; 17:25; 21:32). No hay excepciones. Grant Osborne resume muy bien el argumento:

«Esta generación (γενεα αυτη) en los Evangelios siempre quiere decir la gente de la época de Jesús (11:16; 12:41-42; 23:36) y no, como algunos han propuesto, la generación de los últimos días de la historia, el pueblo judío, la raza humana en general, o el pueblo pecador.»5

William Sanford LaSor escribe: «Si se interpreta literalmente “esta generación” todas las predicciones debían tener lugar dentro del tiempo de vida de los que vivían en aquellos momentos».6

Estos son solo dos ejemplos de los muchos que sostienen esta posición. Vean mi libro de próxima aparición Wars and Rumors of Wars [Guerras y rumores de guerra] para tener un listado de los comentaristas bíblicos que interpretan el Sermón del Monte de la misma manera.

Eso significa que Lucas 21:24-28 y Mateo 24:14, como esas señales sucedieron antes de Lucas 21:31 y Mateo 24.34, deben haber sucedido antes que la generación del siglo I desapareciera.

Segundo: el Nuevo Testamento no dice nada acerca de que Israel volvería a ser una nación. Por el contrario, sólo se refiere a su juicio (Mateo 21:18-22; 24:2-3; Lucas 19:43-44). Israel sí volvió a ser una nación después que los judíos regresaron del exilio babilónico (Daniel 9:2; 2º Crónicas 36:21; Esdras 1:1; Jeremías 25:11-12; 29:10; Zacarías. 7:5; Nehemías 1). El Templo fue reconstruido y la nación se re-estableció. El hecho de que los judíos estuvieran viviendo en Israel en los días de Jesús demuestra que eso era cierto.

Tercero: al revés de lo que dice Britt Gillette, Lucas 21:24-28 no dice que Israel volvería a ser una nación. Considere lo que dicen los versículos 31 y 32: «Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.  De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca». Jesús no está describiendo lo que sucederá a una generación futura. El uso de la segunda persona del plural (vosotros) y el pronombre demostrativo  «esta» dejan claro que Jesús tenía en mente a aquella generación y solamente a ella.

Cuarto: ¿qué podemos decir de «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo»? (Mateo 24.14). La palabra griega traducida como «mundo» no es kosmos (mundo) sino oikoumene y significa   «tierra habitada».  A menudo la traducen como «Imperio Romano». La misma palabra griega es empleada en Lucas 2:1: «Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo [oikoumene] fuese empadronado». Roma solo podía gravar a los que vivían dentro de los límites de su imperio, no al mundo en general.

Quinto: está escrito que la fe de los cristianos romanos «se divulga por todo el mundo» [kosmos] (Romanos 1:8). Pablo les escribió a los colosenses que «el Evangelio» que les había llegado también le había llegado a todo el mundo [kosmos] donde llevaba fruto y crecía como en ellos (Colosenses 1:6). (Incluso si Jesús hubiera usado la palabra kosmos  en Mateo 24:14, los pasajes mencionados indicarían que las palabras de Jesús se habían cumplido.) Esto era tan cierto que Pablo podía escribir: «la esperanza del evangelio…  el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo»  (Colosenses 1:23). De hecho, el Evangelio había sido «predicado a los gentiles, creído en el mundo» [kosmos]» (1 Timoteo 3:16). Pablo concluye su carta a los romanos con esto:

«Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes  [Mateo 24:14: “para testimonio a todas las naciones”] para que obedezcan a la fe,  al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén» (Romanos 16:25-27).

Basados en la evidencia bíblica anterior, es incorrecto decir: «Sin embargo, durante más de 1800 años ninguna de estas señales ha estado presente». Estas señales estuvieron presente en el siglo I, como deja en claro la Biblia y como muchos expositores bíblicos han señalado durante siglos.

¿Y qué decir de la afirmación de Gillette de que «un aumento de los viajes y la ciencia (Daniel 12:4)… el surgimiento de una Europa unida (Daniel 2:42)… la aparición de la alianza de Gog y Magog (Ezequiel 38-39)… y muchas cosas más» son señales del fin?

Igual que los pasajes anteriores, estos versículos han sido empleados repetidamente para «probar» que el fin estaba acerca a las gentes de generaciones anteriores. Por ejemplo, John Cumming (1807 – 1881) consideraba que los «viajes en ferrocarril»7 eran una referencia a «muchos correrán de aquí para allá» (Daniel 12:4). Los escritores de profecías de ahora, como Hal Lindsey, son igual de ingeniosos cuando miran a los sistemas modernos de transporte y la tecnología de computación como cumplimiento de Daniel 12:4.8 Esto es una interpretación tan desacreditada que es embarazoso leer cómo hay todavía alguien que la cree y la enseña. Incluso muchos dispensacionalistas inveterados rechazan la idea de que el aumento de la ciencia se refiera a «la reciente explosión de conocimiento».9

¿Qué quiere decir que «la ciencia aumentará»? James B. Jordan, en su comentario sobre Daniel The Handwriting on the Wall, [La escritura en la pared] ofrece una explicación que puede ayudarnos:

Los que interpretan el versículo 4 [en Daniel 12] como que se refiere a eventos hacia el fin de la historia creen que la profecía de Daniel está «sellada» hasta ese tiempo. Sólo cuando el Segundo Advenimiento de Cristo esté cerca podremos entender la verdad profética. Hal Lindsey, por supuesto, cree que el tiempo del fin está cerca y que él, al contrario de las generaciones anteriores de pensadores cristianos comprende la verdad profética que antes estaba oculta. El sellado del libro, sin embargo, no significa que no pueda ser entendido, sino que el ángel le había dicho a Daniel todo lo que iba a decir en ese momento de la historia. El libro es abierto en Apocalipsis 5-6, y en Apocalipsis 22:10 todo él es dejado abierto, porque ya no hay más que decir.

Los especuladores proféticos toman nota del hecho de que con la llegada de los ferrocarriles, los automóviles y los aviones, la gente «corre de aquí para allá» mucho más que en cualquier momento de la historia. También el conocimiento científico ha florecido en los años recientes. Podemos decir, claro está, que dentro de mil años la gente correrá de aquí para allá aun más de lo que lo hacen hoy y que habrá mayor ciencia, así que ¿cómo puede nadie saber si nuestra generación es la época que señala el versículo 4?

El asunto real, por supuesto, es que esa clase de «interpretación» del versículo 4 es posible solamente si sacamos por completo el texto de su contexto y después soñamos con todo tipo de significados posibles...

Hay mucho correr de aquí para allá en Daniel 11 y queda bastante claro que el versículo 4 se refiere a…10 El aumento del conocimiento es bien obvio: a medida que pasa el tiempo y las predicciones de Daniel 11 se cumplen, década tras década, la profecía será entendida cada vez mejor.11

La palabra hebrea para «ciencia» en Daniel 12:4 no se refiere a una colección enorme de bibliotecas o datos.12 Ciencia es usado como información revelada de Dios y Sus obras. Lo más probable es que la ciencia descrita en Daniel 12:4 sea el nuevo pacto y la llegada del Redentor prometido. Como el tema de la Biblia es Jesús (Lucas 24:25–27), debemos esperar que eso fuera lo que Dios tenía en mente cuando el ángel le dijo a Daniel que «la ciencia» iba a aumentar. ¿Qué valor redentor tiene una búsqueda por Google con el plan de redención de Dios para Su pueblo? Zacarías y Elisabet (1:5-25), José y María (1:26-56), Simeón (Lucas 2:25-32) y Ana (2:36-38) tuvieron un aumento de la ciencia cuando las realidades del antiguo pacto se fueron desarrollando en sus días. Las Escrituras «dan testimonio» de Jesús (Juan 5:39). Jesús usa a Daniel 7:13 como el evento definitorio en Su ministerio (Mateo 24:30), algo que Sus acusadores deben haber entendido (26:64). Este es el «aumento de la ciencia» que el ángel estaba describiendo. El escritor profético Thomas Ice reconoce que la interpretación que dan Lindsey, Morris, Gillette y tantos otros analistas de la profecía pop que se encuentran en Internet es una lectura y una aplicación incorrectas de Daniel 12:4.13 

Se puede argumentar que el Nuevo Testamento en sí es el aumento de la ciencia. «Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.»  (2 Corintios 4:6). Está también el aspecto negativo de la promesa del aumento del conocimiento revelado: «¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.» (Lucas 11:52).

¿Y qué decir de la profecía de Gog y Magog que está en Ezequiel 38-39? No hay nada nuevo respecto a la misma. Estos dos pasajes proféticos han sido empleados durante siglos como textos que prueban que habrá un tipo malo hacia el fin de los tiempos. En realidad, la profecía se cumplió hace mucho, en la época en que Hamán el agagueo trató de matar a todos los judíos (Ester 3). Vean mi libro The Gog and Magog End-Time Alliance [La alianza de Gog y Magog en los últimos tiempos]  para un estudio detallado de Ezequiel 38-39.

Brian Walsh escribe:

«Edificad casas en una cultura de desamparo: Plantad jardines en un terreno contaminado y disputado. Casaos en una cultura de consumismo sexual, Haced compromisos en un mundo en que deseamos tener siempre nuestras opciones abiertas. Multiplicad en un mundo de deudas. Tened hijos en el fin de la historia. Buscad la paz en un mundo violento de conflictos geopolíticos y disparidad económica. Ese es el mensaje de Jeremías a los exiliados. Este es el mensaje subversivo de Jeremías para nosotros. Y en esta visión podemos ver, junto con Jeremías, un futuro esperanzador»

 

  1. The Late Great Planet Earth (Grand Rapids, Michigan: Zondervan, 1970), p. 145.
  2. «The Great Cosmic Countdown», Eternity   (Enero de 1977), p. 21.
  3. Charles Wesley Ewing, «The Comedy of Errors», The Kingdom Digest (Julio de 1983), p. 45.
  4. Ewing, «The Comedy of Errors», pp. 45-46.
  5. Grant R. Osborne, Matthew: Exegetical Commentary on the New Testament (Grand Rapids, Michigan: Zondervan, 2010), pp. 899-900.
  6. William Sanford LaSor, The Truth About Armageddon: What the Bible Says About the End Times (Grand Rapids, Michigan: Baker Book House, 1987), p. 122.
  7. Robert H. Ellison, «John Cumming and His Critics: Some Victorian Perspectives on the End Times», Leeds, Centre Working Papers in Victorian Studies: Platform Pulpit Rhetoric, ed. Martin Hewitt, vol. 3 (Horsforth, Leeds: Centro de Estudos Victorianos de Leeds, 2000), p. 79.
  8. Ed Hindson y Lee Fredrickson, Future Wave: End Times Prophecy, and the Technology Explosion (Eugene, Oregón: Harvest House, 2001); Peter Lalonde y Paul Lalonde, Racing Toward . . . The Mark of the Beast: Your Money, Computers, and the End of the World (Eugene, Oregón: Harvest House, 1994).
  9. Mark Hitchcock, The Complete Book of Bible Prophecy (Wheaton, Illinois: Tyndale House Publishers, 1999), pp. 176-177.
  10. «Correr de aquí para allá  no se refiere a la velocidad moderna de locomoción, como algunos creen, ni a que los misioneros cristianos van por todo el mundo predicando el Evangelio a todos [Albert Barnes], lo cual el contexto escasamente admite, sino que mientras que ahora pocos tienen en cuenta esta profecía de Dios «en el tiempo del fin» es decir, cuando se acerque su cumplimiento «muchos correrán de aquí para allá», o sea, la escudriñarán, corriendo por cada página. Compare con Habacuc 2:2 [Jean Calvin]: es por eso que “el conocimiento (de los propósitos de Dios según se revelan en la profecía) se aumentará”». (Robert Jamieson, A. R. Fausset, et al., A Commentary, Critical and Explanatory, on the Old and New Testaments [Oak Harbor, Washington: Logos Research Systems, Inc., 1997], Daniel 12:4).
  11. James B. Jordan, The Handwriting on the Wall: A Commentary on the Book of Daniel (Powder Springs, Georgia: American Vision, 2007), pp. 624-625.
  12. «Un aumento de los viajes hacia el fin del tiempo no es la idea de la frase “correrán de aquí para allá”. En una serie de pasajes del Antiguo Testamento (p. ej. 2 Crónicas 16:9; Jeremías 5:1; Amós 8:12; Zacarías 4:10), el hebreo dice “correr de aquí para allá” en busca de una persona o cosa, y ese es el significado aquí. Una búsqueda “intensa” parece ser lo que indica la forma verbal. El propósito de esa búsqueda será “aumentar la ciencia”. Pero Gabriel no estaba prediciendo una mera abundancia del “conocimiento” científico ni nada parecido en los últimos días. Hay un artículo con ”conocimiento” (literalmente “el conocimiento”) lo que muestra que se quería expresar una clase particular de “conocimiento”, es decir, cuándo y cómo se iba a cumplir el mensaje de Daniel. A medida que se acercaran los días del cumplimiento, los “entendidos” buscarían entender esas profecías de manera más precisas y Dios les concedería la comprensión (la “ciencia”). (Stephen R. Miller, Daniel [Nashville: Broadman & Holman Publishers, 2001], 18:321).
  13. Thomas Ice, “Running To and Fro.” Ice dice muchas cosas acertadas en su artículo, pero aplica su cumplimiento a una Gran Trribulación posterior al rapto.