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Comunismo para Niños convierte a una ideología mortífera en un cuento de hadas

Jarrett Stepman | 21 de abril de 2017

(dailysignal.com) – Con el fin de hacer más potable una ideología mortífera a los niños americanos, «Communism for Kids»  [Comunismo para Niños] estará pronto en las librerías cercanas a su casa.

Esta nueva publicación de MIT Press «propone una clase diferente de comunismo, una que es fiel a sus ideales y libre de todo tipo de autoritarismo»

El saldo de muertes ocasionadas por el comunismo en el siglo XX está bien documentado. Un estudio halló que el comunismo había dado muerte  a más personas que el homicidio y el genocidio juntos, y sólo 9 millones más de personas habían resultado muertas en las dos Guerras Mundiales combinadas, que bajo los gobiernos de esta ideología.

Otro estudio mostró cómo los asesinatos masivos de civiles por parte de sus propios gobiernos habían experimentado un inmediato declive tras el colapso de la Unión Soviética y el comunismo internacional.

De acuerdo con la sinopsis de Amazon, el libro urde un cuento de hadas de «princesas celosas, espadas mágicas, campesinos desplazados, jefes malvados y obreros cansados».

Es increíble que MIT Press publique un libro que adorne el credo político que dio al mundo a Josef Stalin. Mao Zedong, Fidel Castro y a muchos más de los asesinos en masa del más prolíficos del mundo. Ninguno de esos dictadores brutales es mencionado en el libro, según The Washington Free Beacon.

El comunismo, al parecer, recibe el permiso de ser reinventado como una dulce fábula, mientras es inconcebible que un libro titulado «Fascismo para Niños» pueda ser publicado alguna vez por una editorial de prestigio.

Marion Smith, de la Fundación Memorial de las Víctimas del Comunismo [Victims of Communism Memorial Foundation] escribió, según el Washington Free Beacon:

Aunque puedo imaginar que un libro con ese título pueda hacer una contribución valiosa a la comprensión de la verdad sobre el comunismo por parte del lector, el libro que ha publicado MIT Press no lo hace. “Comunismo para Niños” endulza e infantiliza ideas que, cuando se han llevado a la práctica, han costado más de 100 millones de vidas.

Este singular intento de convencer a los niños de lo bueno del comunismo tiene pocas probabilidades de crear una nueva generación de creyentes por sí solo, pero sí ilustra el creciente problema de los americanos más jóvenes, que generalmente no tienen ni idea de la historia reciente.

Como reportó previamente The Daily Signal, un estudio de la Fundación Memorial de las Víctimas del Comunismo halló que los nacidos con el mileno, en particular, son especialmente ignorantes de lo que sucedió en la Unión Soviética y otros regímenes comunistas hace apenas una generación.

Un tercio de los nacidos con el milenio que fueron entrevistados, creen realmente que murieron más personas bajo el ex presidente George W. Bush que bajo el dictador soviético Stalin.

Si uno quiere enseñarles realmente a los jóvenes americanos de qué se trata en realidad el comunismo, será mejor facilitarles un ejemplar de la obra clásica «Animal Farm» [La granja de los animales] de George Orwell.

El libro es una alegoría –que usa animales como personajes- sobre la Revolución Bolchevique en Rusia hace un siglo. La promesa revolucionaria de que «Todos los animales son iguales» es empleada para derrocar a los granjeros, pero se convierte con rapidez en una nueva y más opresiva tiranía bajo los déspotas animales.

Un reinado de trabajos forzados, intimidación y terror coloca a los animales bajo la bota de sus nuevos amos, y sus ideales son usados para apuntalar un régimen todopoderoso. La consigna se convierte en «Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros». Al final la naturaleza humana, o más bien «animal» demuestra ser más poderosa que cualquier ideología.

Como dijo una vez el poeta romano Horacio: «Uno puede expulsar a la naturaleza con una horquilla, pero ella siempre se apresurará a regresar».

La lección que nos da Orwell sería una manera mucho mejor de enseñar a los jóvenes una ideología destructora que un relato color de rosa de cómo el «verdadero» comunismo –privado de la cuestión autoritaria y los asesinatos en masa- sería verdaderamente fabuloso.

En el comunismo, la tiranía es una característica, no una desviación.