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La marihuana - ¿Cosecharemos tempestades?

Shane Idleman | 17 de febrero de 2017

(barbwire.com) –  Los titulares del miércoles decían: «El Consejo vota 3-1 para permitir el cultivo con fines medicinales» después de rechazar el consejo de la comunidad de fe.

Con la legalización de la marihuana vienen nuevos problemas, por ejemplo, cómo los  contribuyentes van a pagar por el aumento de policías. Pero no hay problemas, según los partidarios, ya que los grandes centros de cultivo van a generar más dinero de impuestos para las agencias de la ley. Sin embargo, pasamos por alto algunos puntos claves:

1. Los centros de cultivo no sirven para ayudar a los necesitados: serán unos imanes para el delito. La mayoría reconoce el valor de la marihuana medicinal, no obstante, no me he encontrado a una sola persona que no pudiera adquirir medicamentos para el dolor porque el suministro esté limitado. Sin embargo, he hablado con incontables otras que son adictas y sin esperanzas porque está disponible con facilidad. Construir instalaciones enormes de cultivo producirá millones de plantas de Cannabis; ¿dónde está la gente que necesita todo esto? Parece que tenemos una abundancia y no una escasez. Cosecharemos la tempestad, porque lo que el hombre siembra, eso también segará.

He perdido a jóvenes adultos de mi congregación por sobredosis de heroína que empezaron por la disponibilidad de marihuana cuando eran muy jóvenes.  He confortado a una esposa cuyo marido puso una pistola de 9 mm contra su cabeza y apretó el gatillo; he alentado a una mujer ciega a la que le faltaba la mayor parte frontal de su cráneo por un intento de suicidio; he llorado con un parapléjico que había sido abusado físicamente por su padre adicto, mostrado mi simpatía a un hombre cuya esposa adicta lo abandonó a él y a sus hijos después de serle infiel por tercera vez, y así sucesivamente.

Para muchos, la mente adicta a la marihuana abre la puerta para un abuso ulterior. Un titular reciente en Colorado decía:«El abuso de opiados está por las nubes» y todo porque en sus comunidades hay centros de cultivo. Están cosechando la tempestad.

La palabra griega pharmakia es de donde se origina la palabra española farmacia. En la Biblia está asociada a menudo con la brujería, el ocultismo y la hechicería. ¿Hemos dejado de pensar en las implicaciones espirituales del aumento de producción de la marihuana?

2. Los centros de cultivo harán más daño que bien. Dicen los que los proponen: «Necesitamos el ingreso por impuestos para compensar los efectos negativos de la legalización de la marihuana. ¿De qué otra parte podríamos sacar el dinero?». Del mismo lugar de donde lo saca una madre soltera que ora: «Señor, ayúdame porque no tengo cómo vivir». O cuando un padre amoroso ruega: «Dios, por favor, dame sabiduría. Acabo de perder mi trabajo». En Dios Confiamos no son solamente tres palabras escritas en un muro; deben producir una profunda convicción y una confianza en Dios. «Si alguna vez olvidamos que somos Una Nación Bajo Dios, entonces seremos una nación caída muy bajo» (Ronald Reagan).

El proporcionar sabiduría y el abrir puertas económicas no es nada nuevo para Dios. Con frecuencia Él usa situaciones difíciles para atraernos hacia Sí. Yo pediría a las ciudades que lo buscaran a Él para tener posibilidades, antes que recurrir a centros de cultivo ni que nuestros titulares digan: «EL abuso de opiados y el crimen están por las nubes».

La marihuana todavía es ilegal al nivel federal. ¿Qué clase de ejemplo les estamos dejando a nuestros hijos? El problema no es que hayamos elevado nuestras normas y nos estemos quedando cortos, sino que las hemos bajado y de todas formas fallamos.

¿Por qué los que proponen eso no hablan del amento del abandono de niños que está sucediendo a consecuencia del uso de la marihuana? ¡Que Dios nos ayude! Nuestros hijos están buscando liderazgo, nuestras familias están en busca de esperanza y nuestros ciudadanos buscan carácter.

Debemos cambiar el rumbo. La historia que sigue nos recuerda una lección importante:

«La oscuridad y la densa niebla obligaban al capitán a maniobrar ansiosamente por aguas inciertas. El siniestro silencio se rompía mientras él se enfrentaba a su mayor temor. A través de la espesa niebla una tenue luz indicaba el desastre. Estaban en un rumbo de colisión; otra luz se aproximaba con rapidez.

En un intento desesperado por evitar la calamidad, el capitán hizo señales: “COLISIÓN INEVITABLE. CAIGA VEINTE GRADOS A ESTRIBOR”. Para sorpresa del capitán, la luz le indicó: “COLISIÓN CONFIRMADA… CAMBIE SU RUMBO INMEDIATAMENTE”.

Ya casi al borde del pánico, el capitán señalizó: “OFICIAL DE MÁS ALTO RANGO EN LA MARINA DE LOS EE. UU. CAMBIE SU RUMBO DE INMEDIATO”. La luz que se acercaba no se movió, sino que señaló: “ALTERE SU RUMBO SIN TARDAR”.

Enfurecido porque aquella pequeña embarcación desafiaba su autoridad y ponía en peligro al barco y su tripulación, el capitán envió una última alerta: “ADVERTENCIA FINAL. CAMBIE RUMBO.  ABRIRÉ  FUEGO. SOY UN ACORAZADO”.

La señal final fue escalofriante: “CAPITÁN, CON TODO EL RESPETO, CAMBIE SU RUMBO. SOY UN FARO”.

He escuchado esta historia muchas veces, pero siempre me recuerda que la verdad, igual que un faro, se mantiene sólida, inconmovible, e incapaz de ceder, como una luz que guía.

3. No estamos dirigiendo a las personas hacia la verdadera fuente de sanación. La prueba más difícil para mí, cuando asistí a una reunión reciente de seis horas en la Alcaldía, fue ver las consecuencias trágicas de que la gente estuviera muriendo espiritualmente sin que se les ofreciera una esperanza verdadera. El Xanax, el Oxycontín y el Vicodín nunca remplazarán al arrepentimiento, la renovación y la restauración por medio de Jesucristo. Estamos recogiendo la tempestad por no colocar a Dios primero. Si usted se halla atrapado en la adicción, el sufrimiento y la depresión, hay esperanza. Dios nos llama de continuo para que volvamos a Él. Si usted se vuelve a Él de todo corazón (se arrepiente), Él se volverá a usted. Ese es un regalo de valor incalculable, una promesa que nunca falla. Él es nuestra única esperanza.