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Esta industria multimillonaria produce terroristas

David Outten, Editor de Producción | 13 de septiembre de 2016

(Movie Guide) – Los niños en los Estados Unidos están siempre en peligro. De acuerdo con el Departamento de Justicia de los EE.UU., 62,939 casos de abuso sexual infantil fueron denunciados en 2012, pero solo se  reporta el 30% de los casos. Los padres estadounidenses tienen más motivos para temer a los que abusan de los niños que a los yihadistas islámicos.

El ataque pornográfico a las mentes de los hombres y mujeres de todas las edades está dando lugar al terrorismo sexual y, desafortunadamente, este es un negocio multimillonario en los Estados Unidos.

En 2002, a los 14 años de edad, Elizabeth Smart fue secuestrada y mantenida como esclava sexual durante nueve meses por Brian Mitchell. No hace mucho ella describió su calvario como la acción de un hombre que sacaba sus revistas pornográficas a fin obtener ideas para el siguiente episodio de abuso que le iba a infligir a ella. Este es un incidente lejos de ser aislado.

El alcance y sofisticación de la industria del terrorismo sexual es asombroso. Aunque se requiere un rechazo a la moral para estar involucrado en el negocio, este no es de manera alguna una actividad improvisada. Si usted cree que Amazon es bueno rastreando sus gustos en cuanto a bienes de consumo, los principales sitios porno son aún mejores en cuanto a rastrear sus gustos por la porno. Saben que para ganar dinero necesitan ofrecer constantemente «el siguiente nivel de emociones» en la dirección exacta en que va usted y el punto de la senda en que se halla ahora. 

Esto equivale a un entrenamiento terrorista. Lo que pueden empezar como porno «suave», para muchos avanza gradualmente hacia la violencia sexual, la pornografía infantil o las orgías del mismo sexo.  Los sitios porno entienden la senda y la velocidad. No todo el mundo alcanza las profundidades absolutas de la depravación, pero no se necesita una gran cantidad de molestadores degenerados y depravados para infundir el terror. Una sola historia de Elizabeth Smart aterroriza a muchos padres.

¿Qué se puede hacer?

No es saludable que este artículo le aterrorice con los enfermizos detalles de la industria pornográfica. Lo saludable es privar a la industria de clientes.

Demasiados sacerdotes, pastores y maestros se han convertido en molestadores. Gran cantidad de hombres que van a la iglesia los domingos miran pornografía durante la semana. Pero cada persona que es liberada de la atracción de la pornografía es un cliente menos y un terrorista en potencia menos.

Nuestros corazones están justamente con los niños que han sido molestados y con sus padres, pero nuestra dedicación a hallar una solución no debe detenerse ahí. Hay que enfrentarse a la destrucción que causa la pornografía en los jóvenes de ambos sexos antes que el problema se salga de control y aparezcan más perpetradores.

El momento de hacer algo para «prevenir esto» es ahora. Asegúrese de que sus hijos comprendan los peligros de la pornografía. Observe su comportamiento y déjeles saber que la gracia incondicional de Dios llega con sanación y restauración.

Un concepto destructivo del mundo

Un adicto a la pornografía mira a la hija suya (o a su hijo) como un juguete… un objeto del cual él puede recibir unos breves momentos de gratificación. La industria porno florece porque proporciona breves momentos de gratificación, seguidos de una sensación cada vez mayor de lujuria insaciable. Se convierte en una especie de alimento. Usted toma una comida y queda satisfecho, después su hambre aumenta, hasta que comer es la máxima prioridad en su vida.

Cuando usted deja que la pornografía tome el control de su vida usted atraviesa por períodos frecuentes en los que el deseo de gratificación anula todo concepto de moralidad. Una niña como Elizabeth Smart no es vista como un ser humano que necesita cariño y cuidado. Los niños son considerados juguetes sexuales vivientes. Todo sentimiento de empatía es aplastado por un nivel monstruoso de lujuria.

Ni siquiera el feligrés que coquetea con la porno «suave» mira a las modelos porno como muchachas parecidas a su propia hija. Las mira como objetos que se han vendido para darle a él gratificación.

La gran mentira, que se vende incluso en las escuelas públicas, es que somos solamente animales con deseos sexuales diversos.  A los niños les dicen que es malo criticar las preferencias sexuales.

Tonterías. Todos nosotros sabemos que la molestia sexual de los niños está mal. ¿Es una preferencia sexual? Por supuesto. ¿La fornicación, el adulterio, la sodomía y la bestialidad son simplemente alternativas sexuales alegres y saludables? En lo profundo de nuestro corazón sabemos que no lo son.

El concepto del mundo que condona la lujuria es una siembra de Satanás. Él está comprando esclavos con imágenes estimulantes, y los medios de información hacen su mejor esfuerzo para mantener al público cegado ante esto. No obstante, la buena noticia es que lo contrario a la lujuria es el amor, y Dios, por medio de su amorosa bondad, nos ha dado un ejemplo poderoso y tangible de amor, por medio del pacto matrimonial.

Un concepto cristiano

Dios hizo a la humanidad, y creó los placeres de la intimidad sexual dentro del pacto matrimonial tal como lo definió Él. El sexo está diseñado como una unión sagrada con el potencial que resulta en la creación de otro ser humano. Es una cosa hermosa.

Lo fácil, sin embargo, es abusar del don que Dios nos da. Dios diseñó a los pulmones para proveer oxígeno al cuerpo, pero usted puede preferir respirar el humo de los cigarrillos y potencialmente contraer cáncer del pulmón. Él diseñó al cuerpo para que necesitara alimento, pero usted puede preferir destruir su cuerpo con una dieta mala. Él diseñó el sexo para el matrimonio, pero usted puede preferir hacerse daño al dedicarse a la promiscuidad. La buena salud no es un asunto religioso. Un ateo puede vivir con salud óptima si obedece los consejos bíblicos para la misma. Un cristiano puede morir joven si los ignora. La salud es un asunto de cómo Dios diseñó al hombre y honrar a Dios significa vivir según la manera en que Él nos diseñó y no de la manera en que nuestra carne pecaminosa desea como resultado de la Caída.

Dios diseñó a la mente humana para que alcanzara su nivel óptimo cuando estuviera llena de amor por los demás. Ella se encuentra a un nivel lastimeramente bajo cuando está movida por la lujuria y la auto-gratificación a expensas de los demás.

La libertad

La industria porno prospera porque esclaviza. Alimenta a los clientes que regresan. Los adictos pueden ser rescatados y los jovencitos y jovencitas pueden ser protegidos de caer en la adicción.

Cuando Jesús comenzó su ministerio, leyó en el rollo del profeta Isaías que había venido a dar vista a los ciegos y libertad a los cautivos. Él nunca fue a la cárcel local y abrió las puertas. Estaba hablando de poner en liberad a aquellos que estaban cautivos del pecado, incluyendo a la lujuria.

La libertad que ofrece Jesucristo sustituye a la lujuria con amor. Los pensamientos que claman por gratificación son remplazados por pensamientos de atención al bienestar de otros.

Enseñe a sus hijos que ellos no son bestias que viven en un ciclo biológico. Este mundo puede ofrecer mucho más que una vida de auto-gratificación. Cuando este ciclo se rompe, otros seres humanos dejan de ser víctimas. La lujuria es sustituida por el amor y el egoísmo por el desinterés y la compasión.

La industria del terrorismo sexual no será destruida con ataques aéreos ni tropas terrestres. Solamente será destruida si ponemos en libertad a sus sensibles clientes cautivos.