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Una decisión de la Corte del Sexto Circuito sobre el matrimonio es «un modelo» para todo juez

Mario Diaz, abogado | 7 de noviembre de 2014

La Corte de Apelaciones de los Estados Unidos para el Sexto Circuito ha dictaminado que las leyes del matrimonio que afirman la definición tradicional del mismo como entre un hombre y una mujer no violan la Constitución de los EE.UU.  La decisión tiene que ver con leyes de Ohio, Michigan, Kentucky y Tennessee.

Penny Nance, ejecutiva principal y presidenta de Concerned Women for America [Mujeres Preocupadas por los EE.UU.] la organización de política pública femenina más grande de los Estados Unidos dijo lo siguiente:

Lo que nos ha dado el juez del Sexto Circuito Jeffrey Sutton es una opinión modelo para cada juez de la nación. Mostró una moderación judicial y una humildad que son muy necesarias en nuestra rama judicial. Aunque es verdad que 32 estados han legalizado el «matrimonio» del mismo sexo, a 22 de ellos se lo impusieron jueces activistas que estaban motivados por preferencias personales, no por la ley.

Como dijo el Sexto Circuito, el claro precedente de la Corte Suprema obliga a las cortes inferiores a apoyar las leyes del matrimonio, incluyendo la reciente decisión de Windsor, que muchos jueces han manipulado para suplantarlas. Windsor dice precisamente que los estados tienen libertad para definir el matrimonio tal como lo han hecho a lo largo de nuestra historia.

Lo más importante: la Corte reconoció lo que todos sabemos, que es racional y razonable que millones de estadounidenses crean que el matrimonio debe estar reservado a la unión de un hombre y una mujer. A despecho de los esfuerzos de los adversarios de concluir el debate mediante los ataques personales y la pérdida de empleos, millones de estadounidenses todavía creen que la redefinición del matrimonio tiene consecuencias religiosas, culturales y económicas.

Hoy vemos a los propietarios de negocios cristianos —dulceros, fotógrafos y otros— atacados por sus convicciones religiosas, y las libertades de la Primera Enmienda han sido suplantadas. Esto se debe en no poca medida al ambiente que han creado muchos jueces, en el cual cualquier discrepancia de un apoyo total al «matrimonio» del mismo sexo se considera que está arraigada en el odio. Nada puede estar más lejos de la verdad.

Esta decisión y la reacción contra los esfuerzos liberales de extorsionar y avergonzar a las personas de fe han puesto fin a la idea de la inevitabilidad. Las lecciones de Roe contra Wade están a la vista mientras los Estados Unidos luchan por contrarrestar el individualismo con normas religiosas y culturales. Aplaudimos al Sexto Circuito por hacer una contribución honesta y sabia al debate y por alentar al público estadounidense para que continúe un diálogo saludable sobre el importante tema del matrimonio. Si hay alguna esperanza de alcanzar un consenso limitado sobre este asunto, se deriva de la presente decisión.