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En la Academia de la Fuerza Aérea, vuelos y luchas

Tony Perkins | 12 de marzo de 2014

En la Academia de la Fuerza Aérea de los EE.UU. los aviones no son la única cosa que despega. También está despegando una rebelión en todo el predio contra las fuerzas de la corrección política. Frustrados por una decisión de la escuela de eliminar un versículo bíblico de uno de los murales de los dormitorios, los cadetes han decidido tomar las cosas en sus manos. En una muestra de desafío, comenzaron a aparecer versículos bíblicos en las pizarras de todos los dormitorios, llenando de furia a la policía anticristiana de la »tolerancia» en la Fundación Militar de Libertad Religiosa (MRFF).

Esta última controversia llegó a su culminación a principios de esta semana, cuando la MRFF insistió que un versículo de Gálatas, escrito en el pasillo, en la pizarra personal de un cadete, de alguna manera creaba un «ambiente hostil». Hicieron presión para que el cadete –y cualquier oficial que ignorara lo escrito– fuera castigado por «mala conducta».

El teniente general (retirado) Jerry Boykin, miembro del FRC [Consejo de Investigaciones de la Familia] no podía creer lo que estaba escuchando. «Una vez que la Academia le ha permitido a los cadetes emplear dichas pizarras para su uso personal, la censura de los comentarios religiosos es inaceptable. O la Fuerza Aérea está muy confundida sobre la Constitución de los Estados Unidos o ellos realmente no creen en las libertades que están garantizadas en ese documento». En una exageración casi cómica la MRFF dijo: «[El mensaje] derramó una gran dosis de gasolina fundamentalista cristiana sobre la conflagración ya fuera de control de la tiranía fundamentalista cristiana, el excepcionalismo y la supremacía en la Fuerza Aérea de los EE.UU.». La teniente coronel Denise Cooper estuvo de acuerdo, calificó a la exhibición «incorrecta» y sugirió que la Academia usara la queja como un «momento aleccionador». 

No tan rápido, dijeron los cadetes, que ofrecieron un momento aleccionador por su cuenta. De la noche a la mañana comenzaron a aparecer textos bíblicos, desde Filipenses 4 al Salmo 28, en las pizarras por todos los pasillos, una operación encubierta para resistir a la creciente cultura de opresión religiosa. «Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos», decía uno. «Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel». Unos cuantos cadetes hasta citaron del Corán, sólo para darle a los escritos un pequeño tono multi-fe.

No es de extrañarse que la Fundación pasara a funcionar en régimen de pánico, disparando correos electrónicos a la Superintendenta de la Academia, teniente general Michelle Johnson, con fotos de los mensajes «ofensivos» escritos en las pizarras de los pasillos. «¡Felicidades, Michelle!», se encolerizó Mikey Feinstein, «Ahora tienes una revuelta entre tus manos... ¿Qué vas a hacer al respecto? ¿Harás cumplir el Código [de la Fuerza Aérea] y la Constitución de los Estados Unidos... o simplemente dirás tus usuales palabras correctas y te harás convenientemente la de la vista gorda? Hummm...  déjame pensar... te veo en los tribunales». 

¿Y ellos acusan a los cristianos de crear un ambiente hostil? ¿Desde cuándo la base para saber si algo es constitucional es si ofende a alguien? Si la Escritura asusta a esos cadetes, ¿qué van a hacer ante un yihadista resuelto? Son decisiones como estas las que están creando cobardes en lugar de los orgullosos guerreros de las fuerzas armadas de los EE.UU. Todo lo que han hecho esos cadetes es ejercer libremente los derechos constitucionales que van a defender después que se gradúen. Hasta el Pentágono, después de ser instados por grupos como el FRC, estuvo de acuerdo mediante una nueva directiva, en que las expresiones religiosas similares de los miembros de las fuerzas armadas debían ser protegidas.

Afortunadamente, los cadetes de la Fuerza Aérea no reciben esos ataques con pasividad. Son un ejemplo para todos los que se sienten indefensos frente a la persecución. No importa donde usted esté, cuando le sean negados sus derechos ¡enfréntese a los abusadores y niéguese a aceptarlo! Como dijo el Gobernador Rick Perry a los conservadores la semana pasada: «Es hora de tener un poquito de rebelión». Yo estoy de acuerdo, es hora de una pequeña rebelión «justa» como esta. Y los cadetes están mostrando el camino.