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¿Qué significa realmente «establecer» una religión?

Brett Harvey | 20 de septiembre de 2013

Si yo digo  «Me gusta el pollo» ¿acaso eso significa que a ti tiene que gustarte también, o que no me gusta el tocino? ¡No, por supuesto que no! ¿Los criadores de cerdos y suministradores de «la otra carne blanca» son ciudadanos de 2ª clase porque el Secretario de Agricultura de los EE. UU. pague campañas publicitarias que dicen «Carne de res. Eso es lo que hay que consumir.»? ¡Claro que no! La campaña publicitaria a favor de la carne de res no hace nada para impedir que los granjeros críen y vendan cerdos, pollos o maíz. De la misma manera, si me oyes expresar mi fe, eso no establece ni dicta lo que tú crees.

Yo no soy judío, pero mi estatus como ciudadano no cambia cuando veo una menorah fuera del ayuntamiento durante la celebración de Hannukah o escucho al rabino local ofrecer una bendición del Dios de Abraham en una reunión pública. Mi estatus no cambia porque soy libre de agradecer, estar en desacuerdo o ignorar lo que veo y escucho. En vez de ofenderme, tengo el privilegio de ejercer la virtud cívica de mostrar respeto y tolerancia por las creencias y valores de mis conciudadanos.

Sin embargo, la Corte de Apelaciones de los EE. UU. para el Segundo Circuito decidió recientemente que el simple hecho de escuchar a un conciudadano orar en una reunión pública podía ser un «establecimiento» de religión. Afortunadamente, la Corte Suprema de los Estados Unidos accedió a revisar la  decisión. El nombre del caso es El Pueblo de Greece contra Galloway. La Alliance Defending Freedom representa al Pueblo en un juicio planteado por dos residentes a los que no les gusta la manera en que los voluntarios locales oran cuando se les da la oportunidad de inaugurar las reuniones del Ayuntamiento con una invocación.

La Primera Enmienda a la Constitución dice que «El Congreso no podrá hacer ninguna ley respecto al establecimiento de religión.» Nótese que no dice que el Congreso impedirá el reconocimiento ni la acomodación pública de la religión, ni dice que el Congreso no reconocerá a la religión en público ni prohibirá expresiones religiosas en público. Usa el término «establecimiento». Entonces ¿qué significa «establecer» una religión y por qué se prohíbe en la Constitución?

Este país fue fundado por personas que estaban comprometidas con la libertad de religión y sabían exactamente lo que quería decir «establecer» una religión. Muchos de los países europeos de donde ellos habían huido tenían iglesias «oficiales». La Iglesia estatal con frecuencia recibía los beneficios de leyes que exigían impuestos para mantenerla. A menudo, las leyes controlaban la forma en que la gente adoraba, o castigaban a la gente si actuaba conforme a principios diferentes de los de la Iglesia estatal. Esas leyes restringían la libertad religiosa.

Esas fueron las leyes que impulsaron a los Peregrinos a buscar una nueva tierra. Los Padres Fundadores comprendían los problemas que tenía una Iglesia establecida por el Estado. En vez de restringir la fe del pueblo, los Fundadores añadieron la Primera Enmienda a la Constitución para proteger la libertad religiosa. Esta libertad incluye el derecho del individuo a ejercer la fe religiosa en privado y el derecho del Gobierno de reconocer y dar cabida a la fe de su pueblo.

Para los redactores de la Constitución, el «establecimiento» de la religión era más que simplemente permitir la expresión religiosa en público. Ellos no temían ver un símbolo religioso en público ni oír a los demás practicar su fe. ¿Necesitan una prueba? Lean la Declaración de Independencia, que habla de los «derechos inalienables concedidos por nuestro Creador», o deténganse en el Congreso de los EE. UU. y escuchen al capellán orar para dar comienzo a cada día. Los Fundadores no temían a la expresión religiosa. Ellos le temían a un gobierno que obligara a su pueblo a mantener económicamente o participar en un ejercicio religioso. Escuchar una oración o ver los Diez Mandamientos colgandos en una pared no «establece» nada. Después de todo, si una persona es libre de aceptar, rechazar o ignorar esto, nada ha sido «establecido».

Que los cuerpos legislativos comiencen con una oración no «establece» nada. Las personas no necesitan participar en las oraciones; ni siquiera escucharlas, y si no lo hacen, eso no les impide participar de manera plena en los asuntos civiles. Los que hacen objeciones a una oración legislativa tienen los mismos derechos y beneficios que cualquier otro ciudadano y no están obligados a hacer nada en contra de sus conciencias ni creencias. Ellos simplemente escuchan algo que no les agrada.

Afortunadamente, la Corte Suprema ahora ha accedido a revisar lo que quiere decir la Constitución cuando protege contra el «establecimiento» de una religión. Oramos por que la Corte Suprema afirme que la Constitución protege el derecho del Pueblo de Greece para complacer a los ciudadanos que quieren orar al inicio de las reuniones del Ayuntamiento y el derecho de los ciudadanos a escoger cómo van a orar.