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El papel de la porno en el tráfico sexual - Parte 3

Chuck Norris | 5 de noviembre de 2013

En las dos primeras partes de esta serie analicé cómo diez veces más menores estadounidenses que extranjeros eran traficados en los Estados Unidos, pero ¿son muchos de ellos traficados para la industria porno legal?

Hace unos pocos años, la Dra. Mary Anne Layden, una experta en abuso sexual y psicoterapeuta de la Universidad de Pennsylvania, que ha testificado ante el Senado de los EE.UU. acerca de los peligros de la porno en línea, intervino en un fórum sobre el tráfico sexual en el Parliament House, en Sydney. 

En un artículo titulado «La adicción a la porno en línea hace a nuestros niños víctimas y depredadores», el Sydney Morning Herald dice que Layden expresó al fórum que, en sus 20 años de experiencia tratando a víctimas de violencia sexual y a perpetradores en los EE.UU.  nunca «tuve un caso de violencia sexual que no involucrara pornografía».

Layden explicó también que «el aumento dramático» de depredadores sexuales infantiles era un resultado directo y proporcional al aumento de la pornografía por Internet. La Internet está «bombeando (pornografía) las 24 horas, 7 días a la semana, hacia los hogares, en formas cada vez más violentas y patológicas, en un medio que los niños saben usar mejor que los adultos».

Layden añadió que la creciente pornografía en línea contribuye a «hacer normal el comportamiento patológico» y da lugar a la creencia de que «es común, no daña a nadie y es socialmente aceptable; el cuerpo femenino es para entretenimiento del varón, el sexo no tiene que ver con la intimidad y es la base de la autoestima». E igual que con otras adicciones, dijo Layden, mientras más uno consume pornografía, más aumenta su apetito por ella. 

El Herald resumió el sentir de Layden respecto a la relación entre porno y tráfico sexual de esta manera: «El uso creciente de la pornografía conduce a una demanda creciente de prostitución. Cuando la demanda excede la oferta de prostitutas locales, trajeron mujeres y niños de otros países, con frecuencia en contra de su voluntad».

La ironía de muchos de las generaciones más jóvenes que tienen una conciencia social, es que con frecuencia son apasionados en la lucha contra el tráfico sexual, pero son incapaces de ver la relación con la oferta y demanda de pornografía, algo que la mayoría de ellos consume en su mundo digital. De acuerdo con un estudio de la Universidad Brigham Young de 2008, citado en la revista World, el 87 por ciento de los hombres en colegios preuniversitarios, y el 31 por ciento de las mujeres, miran pornografía.

World citaba también a Layden, que además es co-directora del Programa para Traumas Sexuales y Psicopatología, quien dice que el acceso fácil a la porno prepara las condiciones para un sentido de derecho. Dijo ella: «He oído a hombres decir: “El sexo es una necesidad. Tengo derecho a él”».

A pesar de sus soportes legales, la industria porno, de hecho, apoya y favorece el tráfico sexual. La porno estimula el tráfico, y viceversa. Como señala She’s Somebody’s Daughter (http://www.somebodysdaughter.org):

-- «La pornografía estimula la demanda de tráfico sexual».
-- «Las víctimas del tráfico son explotadas en la producción de pornografía».
-- «La producción de pornografía es una forma de tráfico».
-- «La pornografía es usada como medio de entrenamiento con las víctimas del tráfico sexual».

Brittni Ruiz es sólo una entre los cientos de miles de casos de los que han sido atraídos y finalmente atrapados en las redes del tráfico de la industria porno y los medios masivos. Pero ella además se convirtió en una de las más exitosas estrellas porno.

Chelsea Schilling, de WorldNetDaily, que desenmascaró a través de una serie de artículos interesantes cómo la pornografía infantil está invadiendo hasta Facebook, informó cómo Ruiz fue violada a los 14 años y después fue seducida a una vida de porno que ella «odiaba», pero que la tuvo atrapada durante años como su alter ego, Jenna Presley.

En su reciente entrevista con el programa de la ABC «The View», Ruiz contó cómo todo empezó cuando fue atraída en el preuniversitario con la promesa de la fama, por unos productores que le preguntaron si quería actuar en unas pocas «películas de romance».

Unas 300 películas porno más adelante, la vida de Ruiz cayó en un espiral de «siete largos años de porno, prostitución, desnudos, drogas, alcohol y varios intentos fallidos de suicidio», dijo ella.

La buena noticia es que el equipo de mujeres de XXXchurch.com, una comunidad en línea para los que buscan ayuda para salir de la industria porno y de la pornografía, en reiteradas ocasiones contactó a Ruiz en convenciones porno, en la cuales distribuían Biblias y camisetas que decían: «Jesús quiere a las estrellas porno».

El mensaje del amor, el valor y el perdón de Dios tocó finalmente su corazón. Ruiz filmó su última escena de sexo en noviembre de 2012. Al mirar atrás, ella recordó, en una entrevista con AdultFYI: «Yo nunca había encontrado amor en mi vida y lo buscaba en los lugares equivocados... Finalmente he hallado el amor incondicional de Dios, y nunca volveré atrás».

A  cualquier muchacha que esté pensando ingresar a la industria porno, Ruiz le dio esta palabra de advertencia y aliento en su entrevista con Whole Magazine: «Quitarte tu ropa para estar con múltiples hombres te va a dejar sin esperanza, quebrantada y vacía. Recuerdo que me odiaba. No tenía ni una onza de amor por mí misma. Nadie de esa industria va a extender su mano ni a ayudarte a levantar. Van a mirar cómo caes y te patearán. Busca otros medios. Hallé lo que yo ansiaba realización, aceptación, gozo, paz y amor en Jesús. Yo sé que esas mismas mujeres pueden hallar lo que yo hallé. Ven y da un paso de fe, y toma esa mano que está extendida hacia ti... y esa mano es la de Jesús».

Si quieres conocer más de lo que está haciendo Ruiz ahora, ve a http://www.brittniruiz.com.

Yo recomiendo el documental «Somebody's Daughter» [«La hija de alguien»] que ha llamado la atención sobre el carácter ubicuo y destructor de la pornografía.  Herramientas poderosas para ayudar a individuos y parejas que deseen asistencia a fin de superar dificultades relacionadas con la pornografía se encuentran también en https://www.thepinkcross.org. Otros recursos buenos para el entrenamiento se pueden ver en https://www.stripchurch.com, que brinda servicios, enseña y equipa a mujeres que comparten el deseo de alcanzar a los que están en la industria del sexo.

El Proyecto Polaris mantiene el Centro Nacional de Recursos contra el Tráfico Humano, que es una línea permanente gratis, que está disponible para llamadas y textos desde cualquier lugar del país las 24 horas del día, los 7 días de la semana, todos los días del año. Llama al 888-373-7888 o textea «help» o «info» a BE-FREE (233733).