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¿Cómo deletrea el Ejército la palabra extremismo? S-P-L-C

Tony Perkins | 7 de enero de 2014

Puede que los Estados Unidos no negocie con los terroristas, pero definitivamente no ha tenido a menos usar currículo que tiene que ver con ellos en las instrucciones oficiales del Ejército. A pesar de estar vinculados a un caso de terrorismo nacional en un tribunal federal, el Centro Legal Sureño para la Pobreza (SPLC) ha sido una «fuente» primaria para el Pentágono de Obama en una serie de sesiones de entrenamiento militar. Los estadounidenses vieron los frutos de esa colaboración en octubre, cuando los instructores militares sorprendieron a los soldados al advertirles que los cristianos y los  conservadores eran «extremistas» que representaban una amenaza contra la nación. En instrucciones subsiguientes, grupos como la Asociación Americana de la Familia (AFA) fueron señalados específicamente como «odiosos», empleando propaganda sacada directamente del sitio web del SPLC (el mismo sitio web que, coincidentemente, llevó al tirador Floyd Corkins a la puerta principal del FRC [Consejo de Investigaciones de la Familia]).

Enfurecidos, los soldados contactaron a Todd Starnes, de Fox News, y le suministraron fotos de las diapositivas de PowerPoint usadas en el entrenamiento. La reacción fue tan contundente, que el Secretario del Ejército, John McHugh, envió un memorándum ordenando a los dirigentes que dejaran de presentar a los cristianos evangélicos y sus organizaciones como grupos nacionales de odio. Fue una victoria significativa, no sólo para nuestros soldados, sino para la libertad religiosa.

Ahora, tres meses más tarde, el Ejército está llevando su vigilancia a nuevas cumbres. Antes de la Navidad, el FRC y la Alianza de Capellanes por la Libertad Religiosa le escribieron al Secretario de Defensa Chuck Hagel y le pidieron a las fuerzas armadas que se distanciaran de los radicales opuestos a la fe del SPLC (el cual, irónicamente, sí reúne los requisitos para ser extremista que usa el Ejército). «A pesar de la relación condenable del SPLC y [terroristas como Floyd Corkins] está bien documentado que ciertas instrucciones para los oficiales ejecutivos siguen nutriéndose de los datos y puntos de vista del SPLC». Después de las fiestas, el Ejército le dio al FRC la respuesta que habíamos estado esperando: «Por favor, sepan que ninguno de los incidentes señalados en su carta están aprobados por, ni reflejan el sentir de nuestros militares» -decía-. «El Ejército ha tomado las medidas correctivas para resolver los temas del entrenamiento relacionados con sus preocupaciones. Nosotros, igual que los Servicios, estamos comprometidos a asegurar que todos los entrenamientos reflejen acertadamente los derechos de nuestro personal militar contenidos en la Primera Enmienda».

La carta, firmada por el Vicesecretario Asistente para el Ejército, deja en claro que los militares están comenzando a distanciarse del SPLC como fuente legítima de información. Por medio de esta declaración, al menos una rama de las fuerzas armadas está dejando claro que no recibirán asesoría sobre el «extremismo» del grupo inspirador de terroristas SPLC. En lo que respecta al Ejército, los grupos activistas podrán etiquetar a las personas como quieran, pero ya no podrán usar al gobierno como medio para implementar su estereotipo.

«Esta, la más reciente clasificación falsa de las organizaciones cristianas refleja lo que parece ser una tendencia preocupante de intolerancia religiosa en las fuerzas armadas» dijo el congresista Alan Nunnelee (republicano por Mississippi). Una tendencia que confiamos que esta carta comience a revertir.