Desafíos y bendiciones en el Año Nuevo

Nena Arias | 31 de diciembre de 2018

“Oh SEÑOR, Dios mío, tú has multiplicado tus maravillas y tus pensamientos para con nosotros. No hay nadie comparable a ti. Si intentara referirme y hablar de ellos, serían demasiados como para ser contados.”
(Salmos 40:5)

Cada día trae desafíos a nuestras vidas, incluso si estamos haciendo las mismas cosas una y otra vez. No hay dos días que sean idénticos y cada uno brinda oportunidades para mejorar o empeorar todo en nuestras vidas. La elección es nuestra. La parte hermosa de todo esto es que Dios ya nos ha proporcionado lo que necesitamos para superar todos y cada uno de los obstáculos que ponen a prueba nuestras vidas.

Si crees en el Dios de la Biblia, entiendes el pasado y el presente y como todo está bajo su control porque él está a cargo de la historia. Usando eso como una indicación, no tienes nada que temer o ser pesimista para el próximo año nuevo.

¿Por qué digo eso? Porque voltear la página de un calendario no hace ninguna diferencia para Dios y el plan que él está permitiendo desplegar en la tierra. Dios no es disuadido por los eventos humanos cuando se trata de su plan maestro para la tierra y la humanidad. Dios nunca muere, nunca pierde el conocimiento, nunca pierde la fuerza, nunca se desanima al punto de desesperarse o de no saber a que recurrir para continuar llevando a cabo su voluntad en la tierra como en el cielo. Cuando sabemos eso acerca de Dios, no hay lugar para el pesimismo, la duda, el desaliento o el pensamiento de que hemos llegado a un callejón sin salida en nada. Recuerda eso de Dios al enfrentar los desafíos que traerá este nuevo año. Siempre confíe en él y él entregará las bendiciones de sus promesas mientras caminas en obediencia a sus estándares de vida.

El Salmo 24:1 dice: "Del SEÑOR es la tierra y todo lo que hay en ella; el mundo y los que lo habitan". Nada en todo el universo o en la tierra está fuera de la jurisdicción de Dios y él tiene el control total de todo esto. No sucede nada en toda su creación que no sea consciente de ello y que tenga la respuesta y el curso de acción perfecto para ello de acuerdo con su plan divino. Dios está al tanto de todo lo que está pasando y nada lo toma por sorpresa o lo sorprende. Él es el controlador de tráfico, por así decirlo, de toda su creación. Él sabe de ti y de mí y todo lo que implica nuestra vida, lo que estamos atravesando y lo que nos espera en el futuro y en el futuro del mundo. Enfréntate a los desafíos que desarrollarán el carácter en tu cabeza con la ayuda de Dios. Ellos vendrán, pero serán animados.

“Y meteré a aquel tercio en el fuego; los fundiré como se funde la plata y los probaré como se prueba el oro. Ellos invocarán mi nombre y yo los escucharé. Yo diré: ‘¡Pueblo mío!’; y él dirá: ‘¡El SEÑOR es mi Dios!’”.
(Zacarías 13:9)

“Oh SEÑOR, Dios mío, tú has multiplicado tus maravillas y tus pensamientos para con nosotros. No hay nadie comparable a ti. Si intentara referirme y hablar de ellos, serían demasiados como para ser contados”.
(Salmos 40:5)