Vive con confianza

Nena Arias | 10 de septiembre de 2018

No hay duda de que tu y yo vivimos tiempos espirituales, políticos y culturales desafiantes e importantes. A pesar de que la historia humana se repite, es innegable que vivimos a un ritmo acelerado debido a la tecnología y la velocidad con la que la comunicación se ha acelerado. Recibimos información en segundos, y esto puede causar enormes cambios sociales más rápidamente que nunca y el mundo puede cambiar en un tiempo relativamente corto. Esta es una razón más por la cual es vital que cada creyente en Cristo sepa lo que cree y por qué lo cree.

Las barreras han subido, y nuestra cultura parece constantemente en desacuerdo con nuestra fe cristiana. Es asombroso que lo que antes era impensable ahora no solo sea aceptado sino celebrado. En los últimos años, muchos de estos cambios han sacudido los viejos cimientos milenarios y esto ha cernido el suelo de mucha gente de Dios y no saben qué hacer con esto, ya que parece que la mayoría va con la corriente independientemente de lo que la Palabra de Dios enseña en cada uno de estos temas.

Las actitudes sobre el matrimonio, las creencias sobre la familia, las percepciones de la economía, los negocios y las artes, todo esto nos permite saber que definitivamente estamos viviendo un declive cultural y espiritual acelerado. Aun así, este no es el momento de acobardarse y mucho menos rendirse. Todo lo contrario, es un momento para que surja la confianza porque sabemos en quién hemos creído y quién tiene el mundo en sus manos. Dios tiene la última palabra en todo lo que vemos que sucede a nuestro alrededor en todas las áreas de la vida.

Como nunca en nuestra vida, necesitamos claridad y convicción para vivir por Cristo y su reino. 1 Pedro 3:15 dice, Más bien, santifiquen en su corazón a Cristo como Señor y estén siempre listos para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes, pero háganlo con mansedumbre y reverencia.”

Los asuntos de religión y política son dos de los temas más difíciles para los cristianos para debatir hoy, pero esa es precisamente la razón por la cual no deben rehuir esos temas tan importantes. Como cristianos, sin importar dónde estemos, el contenido de nuestras conversaciones debe generar luz de entendimiento y comprensión, y debe provocar un pensamiento crítico en los oyentes. Una cosmovisión cristiana nos informa sobre todos los aspectos de la vida, incluida la política, y nuestras conversaciones deben abordar este momento cultural con precisión y mucho más a la ofensiva no solo en la defensa.

Saber lo que creemos y por qué creemos siempre generará confianza, sin importar los desafíos culturales que tengamos que enfrentar.

El corazón del justo piensa para responder,
pero la boca de los impíos expresa maldades.
Proverbios 15:28