La izquierda está desquiciada como se esperaba

Ramón Arias |16 de enero de 2017

La semana tan esperada que millones han anticipado para guiar a la nación en la dirección correcta ahora ha llegado. Creo que por primera vez, en más de 200 años, la mitad de la población votante finalmente entendió que Estados Unidos está en serios problemas como resultado de ideas absurdas, y que va a requerir personas con ideas afines trabajando juntas para lograr el realismo que trae los cambios duraderos del progreso genuino en todas las áreas de la vida.

La otra mitad de la población votante ha estado del lado de los objetivos ideológicos de los globalistas, liberales, progresistas, socialistas, marxistas y comunistas para Estados Unidos y el mundo. Nunca debemos subestimar su reacción temporal de rabia que probablemente aumentará en los días, las semanas, los meses y los años venideros. Históricamente, sus ideas son peligrosas, deshonestas, engañosas y destructivas. Por supuesto, no podemos esperar que alguna vez reconozcan los hechos históricos, ya que no tratan con los hechos porque no pueden manejarlos. Cuando se sienten amenazados y desarmados por los hechos, se desmoronan y su única línea de defensa es atacar con rabia.

Lo mismo es cierto cuando los falsos conservadores tienen el control, solo quieren su manera y siempre están dispuestos a aplastar a la oposición. Les gusta citar a los Padres Fundadores e incluso a la Constitución cuando les conviene.

El presidente Abraham Lincoln le escribió al gobernador Morgan de Nueva York el 18 de febrero de 1861 en su camino para ser investido como el 16º presidente:

GOBERNADOR MORGAN: -- Me complace recibir una invitación para visitar la capital del gran Estado Imperio de esta nación mientras me dirigía a la capital federal. Ahora le doy las gracias, señor gobernador, y a ustedes, el pueblo de la capital del estado de Nueva York, por esta entusiasta y magnífica bienvenida ....

... esta recepción es ofrecida por ciudadanos sin distinción de partido. Por eso lo acepto con el mayor gusto.

En este país, y en cualquier país donde se tolere la libertad de pensamiento, los ciudadanos se adhieren a los partidos políticos. No es más que un grado ordinario de caridad atribuir este acto a la suposición de que, al unirse así a los diversos partidos, cada hombre a su propio juicio supone que así mejor avanzan los intereses de todo el país. Y cuando una elección ha pasado, es totalmente digno de un pueblo libre, como supongo, que, hasta la próxima elección, deberían ser un solo pueblo. (Énfasis añadido)

Desde que Donald J. Trump ganó las elecciones presidenciales, la izquierda no ha dejado de crear y organizar estrategias con la intención de impedirle tomar el juramento de su cargo. Pero, puesto que nada de lo que han hecho hasta ahora ha funcionado, ahora su mantra es deslegitimar su presidencia y convencer al público en general de que debe ser derrocado.

Dos ejemplos de esta hostilidad son: Primero, Rosie O'Donnell está pidiendo imponer la ley marcial para retrasar la inauguración de Trump. ¿Sabe la comediante de qué está hablando cuando dice que llamemos a la ley marcial? ¿Tiene alguna idea de lo que le hace a una nación? Estoy seguro de que no; ella no tiene ni idea de lo que está hablando.

El segundo ejemplo es el izquierdista, manipulador, millonario Michael Moore, que está llamando a sus seguidores a "interrumpir la inauguración" y llevar a cabo "cien días de protestas" durante los primeros cien días de Donald Trump en la oficina. La página web de Moore, disruptj20.org, tiene todos los detalles de la organización disruptiva.

Michael Moore y Rosie O'Donnell, son sólo dos ejemplos de lo que está sucediendo en muchas otras personas de la izquierda en el mundo político y financiero y muchas de sus organizaciones bien engrasadas. Se niegan a entender o a aceptar que la mayoría de la población estadounidense no quiere que su marca de gobierno sea la que se implemente para nuestro futuro.

Cuando Obama fue elegido y reelegido nunca vimos ni escuchamos un llamamiento a la destrucción social por parte del campamento conservador. Los votantes verdaderamente conservadores no se dan a esas posturas baratas, y la razón es que muchos de ellos son patriotas y cristianos verdaderos.

Estados Unidos continuará estando dividido como resultado de dos visiones del mundo en conflicto hasta que una demuestre ser la verdadera, de seguro será la cosmovisión bíblica porque Dios no se equivoca. Por el bien de la historia, recordemos que Obama no recibió una nación unida. El 4 de noviembre de 2008, Obama ganó el voto popular con 69,498,516 votos. El voto electoral fue de 365. Ganó en 28 estados y el Distrito de Colombia. El porcentaje fue de 52.9%. John McCain ganó en el voto popular con 59,948,323 votos y 173 de la votación electoral, recibió el gane en 22 Estados, con un porcentaje de 45.7%.

El 6 de noviembre de 2012, Obama ganó la reelección después de pedir una segunda oportunidad. El voto popular fue de 65,915,795 votos. La votación electoral fue de 332. Ganó 26 Estados y el Distrito de Colombia con un porcentaje de 51.1%. Mitt Romney tuvo en el voto popular 60,933,504 de votos. En la votación electoral tuvo 206. Ganó en 24 Estados con un porcentaje de 47.2%.

Me alegro de que la mayoría de los cristianos bíblicos entiendan que no deben dejar sus guardias espirituales e intelectuales. Sabemos que nuestra arma más eficaz contra las fuerzas espirituales de la oscuridad es la intercesión, la cual se debe redoblar.

¿Puede el mal lograr fines buenos? La historia demuestra que no es posible porque la misma naturaleza de las ideas humanistas no lo permiten.

Sé que no estoy solo al afirmar que estoy deseando participar en esta oportunidad histórica para la nación que trascenderá al resto del mundo.

“Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que Lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con El todas las cosas?¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito: ‘Por causa tuya somos puestos a muerte todo el día; somos considerados como ovejas para el matadero’. Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquél que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”  Romanos 8:31-39 (NBLH)

No es de extrañar que la izquierda está desquiciada como se esperaba, después de la derrota horrible que tuvieron. Ahora toca que los cristianos bíblicos se unan como Dios espera que seamos a medida que avanzamos: “No con ejército ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos.” Zacarías 4:6b (RVA-2015)