Los cristianos y conservadores ganaron la batalla no la guerra

Ramón Arias | 14 de noviembre de 2016

Finalmente, los cristianos se despertaron ante la realidad de lo malo que son los Clinton, y por fin dejaron la apatía; oraron y votaron en masa. Sin el voto de los nacidos de nuevo y los evangélicos, Trump no habría ganado. ¿Qué motivó a los cristianos a votar? La promesa de poner a los jueces pro-vida y conservadores en la Corte Suprema en un movimiento muy estratégico para revertir el daño hecho a la nación por los jueces activistas.

La creciente intolerancia y odio contra los cristianos en Estados Unidos creció exponencialmente bajo la administración de Obama. Hillary, en el evento Women of the World (la Cumbre Mundial de Mujeres) en abril de 2015, les dijo a los cristianos que aceptaran los tiempos cambiantes y ajustaran sus convicciones religiosas y sus sistemas de creencias sobre el aborto. En otras palabras: Estados Unidos debe apartarse de la ética bíblica o de lo contrario se atiene a las consecuencias.

Trump se comprometió a revertir la Enmienda Johnson que silencia a los púlpitos de las iglesias de hablar la verdad sobre la posición moral de un candidato en asuntos sociales. Otra promesa que hizo fue de no financiar la infame organización abortiva, Plan Parenthood (Planificación Familiar), y derribar la ley Roe vs. Wade que ha cobrado la vida de aproximadamente 60 millones de bebés no nacidos en este país desde enero de 1973. Los cristianos, que comprendieron la importancia de tener la oportunidad de reconstruir la nación y reinstituir el fundamento original de Estados Unidos, salió a votar en gran manera y le dio a Trump el 81% de su voto. Los católicos votaron a favor de Trump a una tasa del 52%.

¿Cumplirá Donald J. Trump sus promesas de campaña? Pronto lo averiguaremos. En el pasado, los cristianos nacidos de nuevo han puesto la agenda republicana en el lado ganador sólo para descubrir más tarde que fueron traicionados en grande, como muchas veces anteriormente.

Lo que no debemos perder de vista son las lecciones aprendidas. El poder de la oración sincera y diligente puede cambiar las cosas. Definitivamente, la oración intercesora fue el factor más importante en esta elección. Esto es algo que los principales medios de comunicación nunca reconocerán. La mayoría de los cristianos entiende la seriedad de las elecciones de 2016 y se movilizaron para hacer lo que saben que funciona contra todas las probabilidades e imposibilidades: Se humillaron ante Dios mediante el ayuno, la oración y la acción. Dios responde a las oraciones que se hacen de acuerdo a Su voluntad.

Esta vez, los cristianos entendieron la escritura de sentencia de Dios en la pared (referencia bíblica en Daniel 5) y lo que una presidencia de Clinton significaría para el cristianismo. Definitivamente significaría un aumento a las políticas de Obama con más leyes contra la familia tradicional, la fe cristiana, la embestida contra los no nacidos y el desmantelamiento de los fundamentos bíblicos de Estados Unidos. Los cristianos se arrodillaron y clamaron al Señor.

El vicepresidente electo, Mike Pence, llamó consistentemente a los cristianos a orar, citando 2 Crónicas 7:14, durante toda la campaña, recordándonos a los cristianos estadounidenses que necesitábamos doblar las rodillas y humillarnos ante Dios para orar y confesar nuestros pecados y apartarnos de nuestros malos caminos para que Dios nos perdone y sane nuestra tierra. Su llamado no fue desatendido. Efectivamente, antes de que hiciera el llamado a la oración, la nación ya había comenzado esta poderosa tarea.

Esta oración de intercesión se movilizó por todo el país y el mundo pidiendo al Dios Todopoderoso que el futuro de los Estados Unidos fuera liberado del poder de la oscuridad cultural. La Televisión Cristiana Daystar, con un potencial de 400 millones  de televidentes en todo el mundo, pidió oraciones a favor de Estados Unidos, y sin duda las sentimos. Los cristianos de todo el mundo entendieron lo que estaba en juego para el cristianismo si Hillary fuese elegida. ¿Fue esta una intervención Divina? ¡Sí, Dios no ha cambiado!

La izquierda en este país perdió en gran manera y está percibiendo un retroceso después de 50 años de grandes ganancias. Pero ellos nunca pierden tiempo e inmediatamente comenzaron sus protestas y manifestaciones violentas, dejándonos saber lo que tienen en mente para los próximos cuatro años. Obviamente, al no aceptar los resultados de las elecciones, ahora tienen un nuevo mantra: "Trump no es nuestro presidente". Lo que están diciendo es que sólo hay una agenda aceptable para el futuro y que "no es la nuestra" y " no nos importa que hayas ganado, impondremos nuestros valores".  Eso es lo que están declarando en términos inequívocos.

Si crees que los principales medios de comunicación se van a rendir y aceptar los resultados de las elecciones, analiza de nuevo. Ten la seguridad de que se están reagrupando para poner su maquinaria completa en marcha para continuar su desinformación y manipulación a través de su incesante adoctrinamiento de la ingeniería social. Fueron golpeados severamente por un puñado de periodistas honestos que expusieron la corrupción de los medios no éticos. Fueron desenmascarados en su juego sucio por los medios de comunicación social que mantuvieron los hechos moviéndose entre millones de la "clase sin educación" que resultó ser mucho más educada y harta de la clase dominante.

Es muy importante decir que se ganó una batalla pero no la guerra. Hillary fue expuesta de ser la política más corrupta que jamás se haya postulado para el puesto  más alto de este país, pero no se equivoquen, perder la presidencia no significa que la cultura de la maldad en Estados Unidos haya sido derrotada todavía. Los cristianos bíblicos y los patriotas tienen muchas batallas para luchar en todos los frentes y en todos los niveles del gobierno civil, la educación, los medios de comunicación, grupos de interés especial que sólo están interesados ​​en el poder y el dinero y mucho más que se tiene que reconstruir. Esta elección nos enseñó la importancia del compromiso y que no hay que derrumbarse bajo la presión de falsas acusaciones, ataques físicos, amenazas a nuestras vidas y todo tipo de obstáculos malvados lanzados contra nosotros. Nuestra guardia debe estar fija en todo momento y más que nunca participar en nuestras comunidades, condados, estados y juntas escolares. El pueblo de Dios debe considerar en oración postularse para cargos públicos para hacer la diferencia.

Debemos ser proactivos y vigilantes, como cristianos no podemos alejarnos de la responsabilidad que ahora está claramente sobre nuestros hombros. Oramos y pedimos una oportunidad para darle un giro a la nación y Dios la ha concedido. Ahora debemos trabajar como nunca antes y cumplir nuestra parte. Nuestro compromiso se espera que sea sin "hacer concesiones". Ni siquiera con Trump al cargo y su inflexibilidad bajo presión estaremos a salvo. Debemos responsabilizar a todos los funcionarios electos; esto es parte de nuestro trabajo, ellos no son el gobierno, con la ayuda y la guía de Dios, nosotros lo somos.

Por encima de todo, nunca debemos olvidar que hemos sido comprados con un precio muy alto y no nos pertenecemos. Tenemos nuestras órdenes de marcha y tenemos una misión especial en esta nación y en el mundo:

“¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en ustedes, el cual tienen de Dios, y que no son de ustedes? Pues han sido comprados por precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo”.  1 Corintios 6:19-20 (RVA-2015)

“Ustedes fueron comprados por precio. No se hagan esclavos de los hombres”. 1 Corintios 7:23 (NBLH)

“Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es el culto racional de ustedes.  No se conformen a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento de modo que comprueben cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta”.  Romanos 12:1-2 (RVA-2015)