Nuestros corazones están llenos de gratitud

Ramón Arias | 9 de noviembre de 2016

“Engrandezcan al SEÑOR conmigo; ensalcemos juntos su nombre.” Salmos 34:3 (RVA-2015)

Hoy nos unimos al Salmista en esta expresión.

El Wall Street Journal, el 9 de noviembre de 2016, publicó este encabezado: Los Evangélicos apoyan a Donald Trump en números récord, a pesar de las dudas anteriores. Más del 80% de los cristianos blancos evangélicos y nacidos de nuevo votaron por el Sr. Trump, según las encuestas.

Dios escuchó las oraciones de Su pueblo colectivamente y nos recuerda que todavía somos la mayoría en esta nación y podemos hacer la diferencia. Esa es la gran revelación de esta elección, lo entienda la gente y el mundo o no, eso es lo que importa. Dios nos ha dado misericordiosamente la oportunidad de trabajar arduamente por la verdadera grandeza de esta nación y del mundo mientras nos centramos en duplicar y superar el impacto de la reforma bíblica protestante del siglo XVI, a medida que se acerca su quinto centenario (1517-2017) el 31 de octubre de 2017. Fue un acontecimiento extraordinario en la historia de la humanidad que nunca debería haber terminado.

Lee el editorial que escribí el 6 de noviembre titulado: "El 9 de noviembre revelará si somos un pueblo sabio o insensato" si no lo has leído.

El camino por delante va a ser un gran desafío. Esta victoria electoral exige que todas las manos se pongan a trabajar con la guía del Espíritu Santo.

La sanidad de la nación sólo puede ser una realidad mientras trabajamos para llevar a otros a la salvación en Cristo y todos obedecemos Su ley moral para comenzar la restauración de este país. Es la única restauración que es vital para la sociedad.

No perdamos de vista que, ante todo nuestra lealtad es hacia la Divinidad cuya gracia y misericordia continúan dándonos la oportunidad de ser incluidos en Su plan maestro divino. Continuemos orando tan arduo e inteligentemente como lo hicimos para estas elecciones en los días por venir. Ahora vamos a navegar aguas muy peligrosas que están por delante de nosotros, pero Dios nos ha dado Su mensaje, ¡Él está con nosotros!

Tomemos esto con valor y continuemos avanzando para ver cómo podemos glorificar a Dios y cómo podemos estar mejor equipados para hacer Su voluntad aquí en la tierra como en el cielo.