La libertad para ser mejor

Ramón Arias | 29 de agosto de 2016

Permítanme compartir un par de citas por el filósofo y periodista político Albert Camus (1913-1960): "La libertad no es más que una oportunidad para ser mejor" y "Nunca serás feliz si continúas la búsqueda de lo que consiste la felicidad. Nunca vivirás si buscas el sentido de la vida".

Si lees su biografía o cualquiera de sus libros, entenderás las luchas de su vida, no sólo con él mismo, sino también sobre la vida. En sus libros, El extranjero (1942) y La peste (1947), su visión del mundo absurdo y existencialista entra en enfoque, lo que lo mantuvo alejado de darle sentido al mundo y afirmó que un siglo se había vuelto loco, sin esperanza para el desarrollo social y la estabilidad cultural. Les desalentará saber que las mismas ideas que lo plagaron no son diferentes a las del mundo occidental en el siglo 21.

Camus seguía las enseñanzas de muchos otros filósofos y escritores que estaban tan confundidos como él. El deseo de libertad ha estado en la mente y el corazón de la humanidad durante miles de años, y siempre ha habido una necesidad de que alguien lo defina claramente, ya que es el anhelo del espíritu humano el ser puesto en libertad. El antónimo de libertad nos proporciona con una perspectiva de la cual toda la humanidad puede relacionarse, aquí están algunos de ellos: impotencia, incapacidad, incompetencia, debilidad, moderación, confinamiento, dificultad, limitación, restricción, sujeción, cautiverio, servidumbre, subordinación, supresión, esclavitud, gobierno, y encarcelamiento. ¿Puedes nombrar las muchas áreas sociales donde a la gente se le ha quitado la libertad? Los Estados Unidos se enorgullece de ser un pueblo libre. Pero, si la libertad es para que la gente libre pueda ser mejor, entonces ¿cómo le llamamos a nuestra condición actual del país, que está claramente en declive?

Tener la libertad para ser mejor y no saber qué conocimiento de la verdad debemos perseguir siempre lleva de nuevo al mismo lugar de la servidumbre, y la mayoría de las veces a condiciones mucho peores. A Camus le faltaba el conocimiento de cómo ser verdaderamente libre, por lo que su deseo de ser mejor le hizo creer y aceptar que es imposible encontrar la verdadera felicidad, incluso si la buscas. La felicidad, como la libertad, tiene su fuente, y Camus murió en busca de esa felicidad y pensó que era difícil de alcanzar debido a que estaba buscando en el lugar equivocado. Al contrario de sus absurdos y el existencialismo, la vida comienza cuando encontramos el significado verdadero y duradero.

Todo ser humano que ha existido sobre la faz de la tierra ha estado sumergido en la filosofía; lo mismo puede decirse de los que ahora están vivos y aquellos que en el futuro buscarán el significado de la vida, la libertad y la felicidad. En el Diccionario de 1828 de Noah Webster nos encontramos con una de las mejores definiciones de la filosofía:

[Latín philosophia; Griego amor, amar y sabiduría.]

Esto significa, literalmente, el amor a la sabiduría. Sin embargo, en acepción moderna, la filosofía es un término general que denota una explicación de las razones de las cosas; o una investigación de las causas de todos los fenómenos tanto de la mente y de la materia. Cuando se aplica a cualquier departamento particular del conocimiento, que denota la colección de leyes o principios generales en las que están comprendidos todos los fenómenos o hechos subordinados en relación con ese tema. Por lo tanto, la rama de la filosofía que trata de Dios, etc. se llama la teología; la que trata la naturaleza, se llama la física o filosofía natural; la que trata del hombre se llama la lógica y la ética o filosofía moral; la que trata de la mente se llama la filosofía o la metafísica intelectual o mental.

Los objetos de la filosofía son conocer los hechos o la verdad, y las causas de las cosas o de sus fenómenos; para ampliar nuestros puntos de vista de Dios y sus obras, y para prestar nuestro conocimiento tanto útil en la práctica y subordinado a la felicidad humana.

El diccionario Merriam-Webster moderno ni siquiera se acerca a la definición original de Webster. Webster vivió más cerca de los que hicieron historia en la Guerra de la Independencia y la realización de la nueva nación con conceptos de libertad que nunca antes habían existido, excepto en el antiguo Israel antes de Cristo.

En el momento de la publicación del Diccionario de Noah Webster en 1828, Estados Unidos ya había comenzado su decadencia moral. Las fuerzas filosóficas eran muy activas haciendo incursiones y ya se habían determinado el eliminar la influencia del cristianismo bíblico en todos los niveles, por desgracia, los cristianos nominales siguieron la corriente para llevarse bien sin saber que estaban siendo utilizados para eliminar la libertad que los antepasados trajeron a esta tierra.

Fuera de la visión bíblica del mundo, no encontrarás filosofía o religión alguna que siquiera se acerque a la realidad de lo que la libertad y la justicia son aparte de los experimentados en el Oeste y los Estados Unidos de América. Si los cristianos piensan que pueden ser neutrales y llevarse bien con los seculares, están a punto de recibir un golpe duro.

Los que entienden que el país se encuentra en un punto crítico están empezando a comprender qué tan peligroso están las cosas. Decir que la nación está en una batalla de vida o muerte con los que no quieren estar bajo la ética bíblica está lejos de ser una exageración. La generación que comenzó esta lucha mortal en el siglo 18 dejó un legado siniestro para aquellos que quieren seguir trabajando en la destrucción de nuestra libertad y la libertad dada por Dios. La visión del mundo humanista para Los Estados Unidos y el mundo, en 215 años, no ha logrado eliminar plenamente los absolutos morales de Dios tal como se revela en Su Palabra. Sin embargo, no crean por un momento que sólo van a alejarse. No ahora cuando han ganado influencia significativa a través de su riqueza, el control de la mayoría de las instituciones gubernamentales, el sistema educativo, los medios de comunicación y el entretenimiento para adoctrinar a las masas, destruir la familia, promover la inmoralidad, el cambio de la iglesia y llevarla a la sujeción y mucho más terreno que tienen a su favor. Quiero ser muy claro, la mayor amenaza contra estos enemigos de Dios proviene de los cristianos bíblicos y los verdaderos campos de conservadores. Es esta parte de la sociedad que está exponiendo y cuestionando sus acciones y están enfrentando y juzgándolos con hechos que no pueden ser desacreditados. Una de sus armas favoritas son las mentiras acerca de cualquier y toda cosa; contando continuamente con que la gente le siga creyendo a ellos, siempre y cuando ellos les avienten un hueso.

La mayoría de los cristianos en Estados Unidos carecen la verdad sobre el papel del cristianismo bíblico en la fundación de este país. Es posible que todavía haya tiempo para recuperar esa rica herencia dada por Dios a nuestros antepasados y estar orgullosos de saber que la libertad y la autonomía dependen del carácter, la virtud, y el valor de Su pueblo para hacerle frente a cualquier adversidad a toda costa.

Las fuerzas anti-cristianas sólo pueden tener éxito en la eliminación de todo rastro de cristianismo de nuestras leyes, el gobierno civil y la forma de vida, si se lo permitimos. Que el modo de pensar políticamente correcto no sea nuestra preocupación, en vez que sea lo bíblicamente correcto. Ninguno de los grandes imperios del pasado fueron capaces de sobrevivir a su autodestrucción, que es inherente en la naturaleza humana; su filosofía estaba mal, al igual que sus religiones.

La libertad para ser mejor está dada por la sabiduría divina que guía al pueblo de Dios a una vida espiritual abundante que obliga a preservar y estabilizar el bienestar social y civil.

Si ustedes permanecen en Mi palabra, verdaderamente son Mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.” ... “En verdad les digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado; y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí permanece para siempre. Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres.” (Juan 8:31-32, 34-36).

“Bienaventurado el pueblo a quien así le sucede; bienaventurado el pueblo cuyo Dios es el Señor.” (Salmo 144:15)

“Bienaventurada la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que El ha escogido como Su herencia.” (Salmo 33:12)