¿Cuál es el estado de la maternidad en Estados Unidos?

Esther Quinn | 20 de mayo de 2013

La institución de la familia es la piedra angular de la civilización. La familia es nuestro primer contacto con el mundo. Lo que aprendemos allí, sobre todo en nuestros años de formación, se quedará con nosotros por el resto de nuestras vidas. "Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él". (Proverbios 22:6)

 Desde el inicio de este país llegaron familias de peregrinos a bordo del Mayflower en 1620. Estas fueron familias comprometidas con la fe cristiana y entendían la multiplicación de la familia como Dios manda. No eran perfectos pero esto lo entendieron bastante bien. Esta es una de las muchas pruebas de su intención original de venir y colonizar para hacer de esta tierra nueva su hogar permanente. Así fue a partir desde ese entonces. Hasta hace aproximadamente seis décadas, la familia se tenía en alta estima en palabra y en hecho en los Estados Unidos de Norteamérica. Todo eso ha cambiado drásticamente, ahora ha pasado a ser una mera superficialidad con respecto a la institución de la familia. Duele admitir que cuando hablamos de la familia, Estados Unidos es irreconocible. Algo que nunca pensé que iba a ver en el lapso de mi vida terrenal.

El milagro de la procreación y el papel que juega la madre en la cadena humana es indescriptible. Sólo las mujeres pueden llevar en el vientre un ser humano eterno que es creado a imagen de Dios. El milagro del proceso de dar a luz, una vez que los nueve meses han transcurrido, va más allá de lo que las palabras pueden expresar adecuadamente. Esto establece la maternidad y, ¡es un verdadero milagro! No importa cómo los científicos humanos creativos quieran con sus esfuerzos redefinir los sexos, nunca tendrán éxito en causar que un hombre conciba y dé a luz. El útero es el regalo de Dios para las mujeres. En el orden de Dios, el papel de esposa y madre es una vocación y misión muy alta en la vida. Una mujer que toma en serio su maternidad tiene una idea bastante buena de lo que es el amor desinteresado, el valor y la perseverancia.

En Estados Unidos, a causa de su fundamento cristiano que enseña claramente que los hombres y las mujeres fueron creados iguales, el valor moral e intelectualmente de la mujer ha sido elevado al nivel de los hombres. Este es un contraste directo de cómo se ven y se tratan a las mujeres en otras naciones.

Sin embargo, debemos reconocer que, hace más de cien años se le declaró la guerra a la maternidad. En Estados Unidos, las mujeres eran una piedra angular sólida en la estabilidad de su cultura y su sociedad, ya que tomaba su vida doméstica, la feminidad y la maternidad como su vocación significativa en la vida. Pero esta virtud de nacimiento por ser mujer fue vendida por una miseria. El legado del Siglo XX ha sido la guerra más feroz y siniestra hacia las mujeres y la maternidad que este país haya visto jamás. El Movimiento Feminista nefasto se inmiscuyó en los Estados Unidos bajo el pretexto de liberar a las mujeres y creó mucho descontento en ellas haciéndoles creer que estaban siendo defraudadas sólo por ser miembros del género femenino y mucho menos si eran "simplemente amas de casa" o madres. Todo esto aunado al aumento del marxismo que cada vez se fortalece más en EE.UU. junto con el humanismo liberal, que también se inmiscuyó en el cristianismo por falta de la sana doctrina, esto dio un golpe doble a las mujeres y perdieron de vista y el equilibrio de su muy importante vocación dada por Dios. La visión torcida adoptada por los hombres en el Siglo XX y el Siglo XXI de las mujeres ha contribuido en gran medida a la desaparición de la verdadera e importantísima maternidad en EE.UU.

No es ningún secreto que los marxistas han hecho su objetivo en Estados Unidos el atacar y destruir la institución de la familia y diluirla de su fundamento bíblico, ya que les estorba para cumplir su agenda malévola de control absoluto. Debemos admitir que su persistencia les ha dado mucho fruto. Han logrado borrar las líneas entre los hombres y las mujeres para vender la mentira de que no hay ninguna diferencia. Han trabajado arduamente para crear insatisfacción en las mujeres que no acepten lo que fueron creadas para ser. Esto ha provocado una disminución radical de la natalidad, el asesinato de los bebés en el vientre de la madre, conocido como el aborto, las familias sin padre, y la confusión social.

Después de que las mujeres aquí en EE.UU. probaron lo que es trabajar fuera del hogar durante y después de la Segunda Guerra Mundial se dio un gran éxodo muy importante del hogar en Estados Unidos y nunca ha vuelto a ser el mismo desde entonces. La maternidad fue en declive y, por primera vez en el Occidente, más madres dejaron sus casas que las que se quedaron en ellas para atender los hogares. La vida en el hogar fue redefinida y los resultados han sido desastrosos. La vida ha cambiado y ha afectado el curso de la nación. Si no se invierte ese orden será la desaparición de los Estados Unidos como lo han sido en todas las otras civilizaciones del pasado que han caído.

Hubo un tiempo que el orgullo de EE.UU. eran su mujeres. La siguiente cita de un francés extranjero de nombre Alexis de Tocqueville escribió lo siguiente:

"En cuanto a mí, no me detengo en confesar que, aunque las mujeres de los Estados Unidos están confinadas dentro del estrecho círculo de la vida doméstica, y su situación es, en algunos aspectos de dependencia extrema, no he visto en ninguna otra parte del mundo que la mujer ocupe una posición más elevada... He mencionado muchas cosas importantes hechas por los norteamericanos. A qué se le debe atribuir principalmente la prosperidad singular y la fortaleza en aumento de esa gente, debo responder: A la superioridad de sus mujeres".

En mi opinión, el factor más importante que contribuye en tanto a la pérdida de la  maternidad efectiva en nuestra sociedad es que ha ido perdiendo de vista el diseño de Dios, rehuyendo de él y pensar que los seres humanos saben más sobre cómo mejorarlo. Otros factores son las tendencias que se ponen de moda, la evolución, el feminismo, y el control que el Estado se ha atribuido de la familia y que los padres han estado más que dispuestos a entregar. Esto ha contribuido a la confusión que enfrentamos hoy como sociedad. Los comunistas ateos anticiparon la muerte de la familia cristiana como lo indican en sus 45 objetivos declarados para la toma del poder de Estados Unidos que le presentaron al Congreso en 1963 (http://rense.com/general32/americ.htm). 

Los comunistas han degradada la maternidad y la vida doméstica en relación a las mujeres con comentarios como el siguiente de Vladimir Lenin, "... las mujeres son colocadas en la posición humillante sobre todo en la vida familiar del día a día...el trabajo doméstico es el más improductivo, el trabajo más bárbaro y arduo que la mujer puede hacer. Es excepcionalmente pequeño y no incluye nada que de alguna manera promueva el desarrollo de la mujer... La construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos alcanzado la plena igualdad de la mujer y para realizar el nuevo trabajo junto con las mujeres que han sido emancipadas de ese trabajo improductivo e embrutecedor...las instituciones que estamos creando liberarán a las mujeres de su condición de esclavas de la casa. Esto está surgiendo... Nuestra tarea es de poner la política a la disposición de todas las mujeres de trabajo". (Esto fue dicho en 1920 en el discurso de Lenin en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora).

La idea de liberar a las mujeres de la dominación de los hombres y el hogar apeló a las mujeres en los Estados Unidos y el resto es historia. La "nueva familia" nació. Esto incluyó la adopción de métodos de control de natalidad para ofrecer a las mujeres la libertad de no tener familia o controlar el número de hijos para no esclavizarse en el cuidado de ellos. Desde entonces, a los niños se les describe como una carga y la maternidad se ha convertido en una prisión para las mujeres y también a padres de familia, en ese caso. Esta táctica es muy similar a la insatisfacción que Satanás, la serpiente antigua, les presentó a Adán y Eva para "liberarlos" del “dominio opresivo” de Dios sobre ellos.

¡Tengo buenas noticias! Los designios de Dios no son derrotados fácilmente y, finalmente, siempre reclaman su lugar legítimo. Los comunistas ateos y marxistas tendrían que rediseñar la raza humana con una conciencia cauterizada para erradicar la imagen de Dios en nosotros. ¡Ya quiero verlos ante esa meta!

La mujer siempre seguirá perpetuando las civilizaciones, y con la ayuda de Dios seguirá definiendo a través de la imagen de Dios en ella que habla al espíritu de lo que está bien y lo que está mal. Muchas mujeres están regresando a la casa, incluso después de haber ido a la universidad y haber obtenido títulos impresionantes y estar ganando salarios exitosos de seis cifras de ingresos. Su vocación divina de la maternidad las está llamando de vuelta a casa. Ellas están optando por educar en casa a sus hijos porque quieren ser las que forman el carácter y los valores de sus hijos. Las mujeres, una vez más están respetando lo que fueron creadas para ser y no quieren seguir siendo hombres en cuerpos de mujeres. Ya no aceptan la mentira de que tienen que venderse a bajo precio para demostrar que valen. Con la ayuda de Dios vamos a ayudarlas a derrotar el ataque feroz en contra de la vida en el vientre y la vida será más preciosa a los ojos de todos. A todo esto digo ¡gracias a Dios por ello!

Los hombres también están empezando a resentir que su lugar en la sociedad se encuentra bajo ataque. Especialmente con el último desarrollo que las mujeres serán ahora los soldados de combate mientras los papás se quedan en el hogar para cambiar los pañales. El diseño de Dios también les está diciendo que esto no es correcto. Los hombres saben en sus corazones que han perdido algo muy valioso de su diseño original; su hombría. Han perdido su capacidad de liderazgo en todos los ámbitos y han comenzado a reclamarlo.

La iglesia debe enseñar esto con más fuerza. La maternidad como Dios la diseño prevalecerá. ¡Feliz Día de la Madre!