Jesús no aprobaba la asistencia social del Estado ni una mentalidad de subsidio

Ramon Arias | 8 de octubre de 2012

Miles de años deberían producir un gran conocimiento de lo que funciona y lo que no funciona en ayudar a los pobres y a los necesitados. Ahora nos encontramos en el siglo XXI y ¿qué hemos logrado con todos los billones de dólares que se han invertido para solucionar los problemas? Nada positivo, y las naciones con sus programas humanos basados en las ideas de los hombres continúan produciendo más corrupción, la inmoralidad, la miseria, la guerra entre las clases sociales, el odio, los celos, la inestabilidad social, las guerras, las guerras civiles, o ¿quizás deberíamos llamarles guerras no tan civiles?

Los socialistas, marxistas, humanistas y cristianos mal informados (ignorantes en el conocimiento bíblico) malinterpretan el papel o la responsabilidad del individuo, la sociedad, las organizaciones no gubernamentales, la iglesia y el gobierno civil, pero a su vez tienen con ellos a los que están clasificados como menos afortunados debido a sus necesidades monumentales. Entendiste bien, estoy dando a entender que hay soluciones para que los pobres y los que tienen muchas necesidades salgan de esa condición. Estas soluciones no son tradicionalmente aceptadas a pesar de haber demostrado que funcionan muy bien. Personalmente, sé que funcionan. Yo las he visto que trabajan conforme las he compartido en varias naciones. Por supuesto que sería ingenuo o presuntuoso pensar que puedo presentar paso a paso todas las soluciones en este corto escrito, sin embargo si espero que hagas tu propia investigación y llegues a la misma conclusión que yo tengo y luego comiences a compartir con todos y que utilices todos los medios a tu disposición para hacerlo.

Primeramente, como creyentes en la soberanía de nuestro Dios y Padre, sabemos que el mundo y todo lo que en él hay es de él. Él es el legítimo propietario, no el hombre. En segundo lugar, sabemos que él no es el autor de la miseria del hombre, ni disfruta del sufrimiento entre ellos. Él creó todas las cosas perfectas y comisionó al hombre para administrar el planeta. El mundo fue creado de tal manera que puede sostener la vida, independientemente de la cantidad de población. En tercer lugar, fue la rebelión del hombre a la ley ética y moral de Dios lo que trajo toda esta devastación y el sufrimiento. Tenemos que entender que el problema humano real no es la escasez sino la naturaleza pecaminosa heredada en la concepción. Es el pecado lo que destruye totalmente a los humanos de adentro hacia afuera. A pesar de la obsesión del hombre con el pecado, Dios ha hecho provisiones para dar un plan que el hombre y las naciones deben poner en practica para restringir la naturaleza del mal y que no se apodere de la sociedad. En Su plan divino Dios nos revela cómo hacer que las naciones florezcan con la paz y la prosperidad si es que el diseño original se aplica.

Los hombres son tan arrogantes al pensar que todos los problemas pueden ser resueltos por su propia sabiduría y han caído en la trampa de pensar que Dios no existe o está tan lejos del planeta y no tiene ningún interés en lo que sucede en el aquí y ahora. Ambas percepciones no sólo son erróneas, sino destructivas. Por otro lado están los que malinterpretan lo que está revelado en las Escrituras haciendo que la gente caiga en la desesperación y renuncie su fe en el Dios de la Biblia y pongan su confianza en la carne, sólo para descubrir el terrible error que es eso.

Veamos qué tan fuera de contexto han sido tomadas las enseñanzas de Jesús. Se escucha decir de cristianos y no cristianos por igual que Jesús nos manda cuidar de los pobres, los necesitados y los afligidos. Debemos hacerles justicia a los oprimidos, alimentar y vestir a los necesitados, y la lista social de las cosas que sus seguidores deben hacer es extensa. Los marxistas leves, así como los socialistas acérrimos toman ventaja de ciertas acciones y enseñanzas de Jesús con el fin de aplicarlas a su torcida y corrupta perspectiva mortal. Nunca te dirán que Jesús estaba en contra de los programas de bienestar social y una mentalidad de derecho; que se cree merecedora.

Han utilizado lo que ya sabemos acerca de cómo Jesús alimentó a las multitudes. Leemos en los Evangelios cómo en dos ocasiones dio de comer a cinco mil hombres y luego a cuatro mil sin contar mujeres y niños (Juan 6:1-14, Mateo 15:32-39). Lo que nunca van a mencionar es el rechazo de Jesús para alimentar a las personas cuando demandan que continúe el ser alimentados. En Juan 6:22-24 leemos Al día siguiente, la multitud que se había quedado en el otro lado del lago se dio cuenta de que los discípulos se habían embarcado solos. Allí había estado una sola barca, y Jesús no había entrado en ella con sus discípulos. Sin embargo, algunas barcas de Tiberíades se aproximaron al lugar donde la gente había comido el pan después de haber dado gracias el Señor. En cuanto la multitud se dio cuenta de que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subieron a las barcas y se fueron a Capernaúm a buscar a Jesús". La tendencia humana es muy clara cuando piensan que han descubierto la manera de obtener beneficios sin tener que trabajar.

La reacción de Jesús hacia ellos revela mucho. Los siguientes versículos 25-26, leemos: "Cuando lo encontraron al otro lado del mar, le dijeron: 'Rabí, ¿cuándo llegaste acá?' Jesús les respondió: 'En verdad, en verdad les digo: ustedes me buscan, no porque han visto las señales, sino porque han comido de los panes'". Jesús sabía sus intenciones de tenerlo permanentemente como su proveedor no porque estaban haciendo lo correcto, sino porque habían desarrollado una mentalidad de derecho. Jesús les advirtió de los peligros de su pensamiento y la facilidad con que pueden permitir que los hombres los exploten y los esclavicen. También les reprendió por su falta de interés en las enseñanzas que proceden de la verdad revelada de Dios que libera a la humanidad de su naturaleza pecaminosa y los hace productivos y los individuos cumplen en hacer Su voluntad.

Cuando los individuos corruptos o mal aconsejada se ven como el medio para salvar a la gente y piensan que la gente es demasiado estúpida por no entender cómo ayudarse a sí mismos para salir de una vida precaria; utilizan su posición como funcionarios públicos para confiscar las ganancias ganadas con arduo trabajo de la clase productiva solo para mantenerse en el poder y ser los beneficiarios de semejante maldad.

Jesús reveló lo que Dios ya había establecido en su ley sobre la manera de ayudar efectivamente a los pobres (Deuteronomio 15:7-11). Nunca les quitó a los ricos para que sean pobres y unirlos a las filas de bienestar social o de los derechos. Al joven rico que estaba buscando la manera de lograr la vida eterna a le dijo que guardara los mandamientos de Dios. El joven dijo: "Todos los guardo," me debe estar faltando algo, ¿qué es? Entonces Jesús discernió en dónde estaba esclavizado al pedirle que vendiera todo y se lo diera a los pobres y lo siguiera. El joven salió de su persistencia sabiendo que estaba encadenado a su riqueza.

Luego tenemos la historia del jefe rico recaudador de impuestos, un Judío detestado por los Judíos a quien Jesús visitó y el resultado fue que después de entender cómo Dios obra con principios y la finalidad de la riqueza, Zaqueo le dijo a Jesús que él iba a dar la mitad de sus bienes a los pobres y cualquier fraude hecho a otro que iba a restaurar cuatro veces (Lucas 19:1-10). Dos hombres ricos, dos reacciones diferentes a las enseñanzas de Jesús que les recuerda a ambos lo que Dios ha revelado en las Escrituras. De ninguna manera Dios o Jesús aprueban que el Estado disponga de un poder de los que tienen riqueza para dárselo a los pobres. Tampoco espera Dios que el gobierno civil haga el trabajo que le pertenece a la sociedad en general. 

Seamos realistas, el gobierno federal ha hecho todo lo posible para eliminar la pobreza sólo para descubrir que los han puesto en mayor peligro. Cuando se rechaza la alternativa bíblica siempre se conducirá a la desesperación y más confrontaciones sociales. El gobierno federal ha gastado miles de millones de dólares en programas que, lejos de liberar a las personas de la dependencia han encadenado a generación tras generación y les priva de su dignidad y sus talentos dados por Dios para la productividad y el auto-respeto.

En la Biblia encontramos el modelo único para el desarrollo del hombre y de la sociedad con una ética de trabajo que inspira a las personas a reconocer que están creados a imagen y semejanza de Dios para convertirse en el más exitoso en la industria y la productividad debido a la auto-confianza en el Creador. Los principios para lograr esas alternativas se encuentran en los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Ruth, Proverbios, las cartas de los apóstoles y muchos más lugares en toda la Biblia. La Biblia delinea el porqué y a quién se debe dar caridad. También revela el uso adecuado de los diezmos y ofrendas, la manera apropiada para los préstamos, como discernir las intenciones de otras personas deshonestas y mucho más, lo que hace que el pueblo de Dios verdaderamente sea sabio en todas las relaciones. La Biblia es el único documento y más efectivo que ofrece modelos perfectos, estructuras y sistemas para transformar eficazmente a los pobres para que se conviertan en ciudadanos productivos.

Dios y Jesús están en contra de los programas del bienestar del Estado y la mentalidad del derecho y nosotros también deberíamos estar en contra. Pero también debemos estar dispuestos y ser diligentes en seguir sus instrucciones para activar de nuevo el ataque de todo el pensamiento humanista. Dejemos de ignorar la gran comisión dada a nosotros de discipular a las naciones. En el pasado otros se enfrentaron a los males de su tiempo y nosotros también podemos hacerlo en nuestro tiempo. No olvidemos nunca que tenemos al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo y las Escrituras para dar las respuestas a una nación y al mundo que se encuentran en la oscuridad cultural. Con la Trinidad de nuestra parte podemos hacer cosas grandes y poderosas para Su gloria y nuestra realización.

¡Mi oración es que tú y yo estemos entre ellos y glorifiquemos a nuestro Padre que está en el cielo y gobierna Supremo en el mundo!