Negligencia en el presente crea dificultades en el futuro 2a. Parte

Ramon Arias | 10 de junio de 2013

Karl Marx dijo: “Las personas que no tienen una herencia pueden ser fácilmente persuadidas”. Ahora se puede entender por qué ha sido tan importante para los que han trabajado incansablemente para reescribir la historia de Estados Unidos y para continuar eliminando así la historia verdadera, tanto de los primeros colonos, como de los Peregrinos, seguidos por los Puritanos, hasta el final de la Revolución Americana y más allá. Su meta principal ha sido suprimir la perspectiva bíblica, poniendo en ridículo cada concepto de la ética de Dios y la Ley Moral justa, tal como lo hizo Obama cuando puso en ridículo la Palabra de Dios ya que ha estado afirmando que Estados Unidos ya no es una nación cristiana, sino también una nación musulmana, una nación budista, una nación hindú, así como una nación de no creyentes. Él tiene un argumento válido, indicando que si Estados Unidos es una nación cristiana, entonces, ¿qué perspectiva denominacional de la Biblia debe ser implementada? La declaración de Obama la puedes corroborar en YouTube, buscando “Obama ridicules God and the Bible”  [Obama ridiculiza a Dios y la Biblia].

Obama utilizó el púlpito de una iglesia para hacer esas declaraciones bajo el aplauso de sus oyentes. Como funcionario elegido en la puesto más elevado del país, él hizo la misma declaración en su visita a Turquía, una nación musulmana. Ahora, la ideología de Obama está llegando a ser más clara a muchos que votaron por él en las elecciones presidenciales del 2008. Ahora no hay manera de que pueda negar su ideología marxista. Por esta razón él debe aplicar el principio de Marx de suprimir la herencia bíblica estadounidense para consolidar los esfuerzos de más de cien años y establecer el paraíso de marca comunista en Estados Unidos y el mundo.

Obama, al amartillar que EE.UU. tiene otra creencia filosófica y religiosa, implica que este país ya no tiene más el derecho de gobernar a sus instituciones con la ética y moral bíblica, sino que debe ser gobernado por otras ideas. Todo esto en preparación para desmontar cualquier forma de cristianismo bíblico verdadero que quede. Él, y todos sus camaradas, están siguiendo las instrucciones de Marx al pie de la letra: “Las personas que no tienen una herencia pueden ser fácilmente persuadidas”. ¿Cómo lo ves ahora? ¿Lo entiendes? ¡Al destruir cualquier rastro de la moralidad bíblica triunfará la forma de gobierno marxista! La meta es corromper el fundamento social bíblico y el país se derrumbará. 

La otra meta izquierdista es eliminar la Constitución como la conocemos. Honestamente, los izquierdistas de hoy no son los que comenzaron a desmontar la Constitución, en realidad el pisotear la Constitución comenzó a mediados del siglo XIX. La Constitución obstruía a los que desearon crecer al gobierno y ponerlo en control, así mismo crear un poder central que distribuiría la riqueza y restringiría la propiedad privada y la libertad humana. ¿Saben por qué odiaban la Constitución? Dejaré que uno de los Padres Fundadores conteste esa pregunta:

“No creo que la Constitución fuera de inspiración (divina), pero estoy satisfecho perfectamente que es tanto el trabajo de la Providencia Divina como cualquiera de los milagros registrados en el Antiguo y en el Nuevo Testamento” Benjamín Rush

Seguido se me hace la siguiente pregunta, ¿es demasiado tarde para que EE.UU. se restaure? Mi respuesta es muy sencilla: depende de lo que haga la gente. Permíteme compartir las siguientes citas:

“Cuando Dios desea juzgar a una nación, Él les da gobernantes corruptos”. –  Juan Calvino

“Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”. – George Santayana

“La única cosa nueva en el mundo es la historia que no conoces”. – Harry Truman

“El conjunto de la historia es incomprensible sin Jesús”. – Ernest Renan

“El futuro se construye siempre de los materiales del pasado”. – Booker T. Washington

“Los avances más grandes de la civilización humana han venido cuando recuperamos lo que habíamos perdido: cuando aprendimos las lecciones de la historia”. – Winston Churchill

“La Providencia castiga pecados nacionales con calamidades nacionales”. –George Mason, Padre de la Carta de las Derechos

El cristianismo en EE.UU. debe enderezar su vida con Dios si se va a erradicar la corrupción. Los cristianos no deben exigir honradez de otros y hacer lo contrario en su familia, en su vida personal, en su lugar de trabajo, en la escuela o en la sociedad. 

Ir contra la corrupción es una necesidad de la supervivencia si la asociamos con la destrucción que produce; eso en sí mismo, nos da el valor de restaurar la cultura de la honradez que trae la restauración a todas las instituciones sociales. Ninguna forma de corrupción se debe justificar, no importan las circunstancias. Debemos suprimir la mentalidad de que divulgar la corrupción no trae ningún provecho y que nada bueno puede salir de ello porque nadie desea hacer nada al respecto. Hay que armarnos de valor y hacer lo correcto.

No debemos temer la venganza, ya sea personal o profesional; sólo asegúrate de tener todos los hechos claros para denunciar la corrupción. Puede que pierdas tu trabajo o una promoción; las buenas noticias son que Quien recompensa la integridad hará que tu vida sea promovida donde puedas ser de mayor influencia para el bien de otros. En última instancia, nunca pierdas de vista Quién gobierna el mundo y cómo Cristo está apoyando a Sus seguidores verdaderos que practican la ética de Dios según está revelada en Su Palabra. Cobra ánimo, la ley del hombre que se autoproclama autónomo nunca ha tenido éxito y su palabra nunca ha sido soberana.

Conforme continuemos reconociendo la autoridad de la Ley de Dios en la sociedad moderna podemos tener la seguridad de que nuestro involucramiento en parar la corrupción traerá los resultados deseados. Debemos ser la generación de cristianos que quieren romper con la cultura y el intelectualismo impotente y derrotado de la mayoría de las personas que profesan la fe cristiana  y que con su forma de vida niegan el poder de la muerte y de la Resurrección de Cristo. Debemos rechazar a toda costa ser arcilla en las manos de los enemigos de Dios; el tiempo de exponer la corrupción y la destrucción de los humanistas ha llegado. Están comenzando a percatarse de que sus mentiras y su opinión de la vida y del mundo están siendo expuestas y se ve su fin. 

El malvado huye aunque nadie lo persiga; pero el justo vive confiado como un león. Cuando hay rebelión en el país, los caudillos se multiplican; cuando el gobernante es entendido, se mantiene el orden”.  (Proverbios 28:1-2)

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