La importancia de tener jueces conservadores

Ramon Arias | 16 de julio de 2013

La mayoría de las personas se preguntan ¿por qué tanto debate y pleito por el nombramiento de un juez a la Suprema Corte de Justicia de la Nación? Otro segmento de la sociedad se encuentra a la expectativa del resultado, a otros no les importa  y otros se han lanzado a la batalla campal para lograr que sus creencias y valores sean lo que los represente en la Suprema Corte.

La Suprema Corte está compuesta por jueces liberales y conservadores. Esta división es el reflejo de la condición actual del resto de las instituciones sociales. Aunque los verdaderos liberales son una minoría, estos han venido controlando al resto de la sociedad estadounidense. ¿Cómo lo han logrado? Ocupando las esferas de mayor influencia y las instituciones claves de la sociedad. ¿Por qué lo permitieron los conservadores? Porque por más de cincuenta años los conservadores abandonaron la preservación de las instituciones debido a la apatía, la complacencia y la perspectiva errónea de la vida y del mundo.

Ningún ser humano vive en el vacío de las ideas como tampoco vive en un mundo de neutralidad. Cada persona opera de acuerdo a sus creencias y valores, cualesquiera que éstos sean. Los liberales tienen sus creencias y valores fundamentados en el humanismo, con su perspectiva del mundo socialista. Esta perspectiva es un claro contraste con las creencias y valores del mundo conservador.

Cuando una persona llega a ser juez de la Suprema Corte lo acompañan sus creencias y valores. No importa qué diga ante el Comité del Senado, una vez que ha sido confirmado que estará en ese puesto de juez de por vida, actuará de acuerdo a su filosofía.

Un juez no es un legislador, por lo tanto, su función primordial es interpretar el propósito de la ley no de acuerdo a sus creencias y valores, sino a la intención original de esa ley. Lo que en la actualidad estamos viviendo es que la Suprema Corte por décadas se ha convertido en un lugar de legislación y eso ha cambiado estructuralmente para mal a la nación entera.

Pensemos en la decisión que hicieron los jueces liberales en la Suprema Corte como fue el de permitir que se tome la propiedad privada de las personas en caso de que el municipio considere necesario entregársela a alguien más que pueda producir mayor ingreso para la ciudad por medio de los impuestos. Esta decisión no sólo es absurda, sino que viola la misma Constitución que brinda protección al derecho de la propiedad y protección al individuo. Lo que los jueces liberales hicieron fue definir la vida social. La única ocasión en que es legítimo pedir la propiedad privada de alguien más es cuando se requiere para un uso público, siempre y cuando esté justamente retribuida. Los jueces liberales han torcido el significado del uso público de una propiedad y al hacerlo han dejado desprotegido el derecho de los individuos. ¿Qué hicieron los jueces conservadores? Votar en contra.

El propósito de la ley está siendo interpretada por los jueces desde dos perspectivas: la liberal y la conservadora. Desde la perspectiva liberal  su fundamento es humanista-evolucionista y se considera que la humanidad vive  en un constante experimento social debido a la ausencia de absolutos y como consecuencia todo es relativo. Esta posición significa que los únicos calificados para interpretar lo que mejor conviene a la sociedad depende de lo que estén pensando los creadores de la realidad. La perspectiva conservadora acepta la realidad y propósito de la intención original de la Constitución como la concibieron los Fundadores de la nación, siendo ésta el resultado de una sabiduría superior a la mente humana que por milenios ha comprobado ser efectiva aunque los tiempos cambien.

Los ciudadanos, conscientes o no, pertenecen al campamento de los liberales o al campamento de los conservadores. No hay tal cosa como neutralidad, las creencias y valores no operan en el vacío.

Los cristianos de la nación llevan la mayor responsabilidad de mantener la estabilidad social de la nación. Los cristianos deben ser los primeros en oponerse a toda forma de justicia que es contraria a la ética y moral de Dios.

No nos confundamos, todo juez tiene un perfecto modelo a seguir. Contrario a la opinión de muchos cristianos y no cristianos, el gobierno de Cristo vino a restaurar la ley, la autoridad y el orden. Es una promesa que Dios reiteró a través de los siglos, tal y como Isaías lo reitera siglos antes de que naciera Jesucristo, "Restauraré a tus jueces como al principio, y a tus consejeros como al comienzo. Entonces serás llamada Ciudad de justicia, Ciudad fiel” (Isaías 1:26). Imposible que un juez tome decisiones justas si pasa por alto el carácter que debe gobernarlo a él o a ella. El carácter de un juez debe ser una imitación de su máximo modelo, es decir, Cristo mismo. “Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros, y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz. Se extenderán su soberanía y su paz, y no tendrán fin. y sobre su reino, para establecerlo y sostenerlo con justicia y rectitud desde ahora y para siempre" (Isaías 9:6-7).  No cabe la menor duda, Jesús es juez, "Sino que juzgará con justicia a los desvalidos, y dará un fallo justo en favor de los pobres de la tierra. Destruirá la tierra con la vara de su boca; matará al malvado con el aliento de sus labios" (Isaías 11:4).

Una persona conservadora no necesariamente tiene que ser cristiana para conservar y exigir de los jueces interpretación correcta de la ley y una persona que se diga cristiana no debería aceptar  las creencias y valores de los liberales por el solo hecho de ir en contra de los absolutos de Dios.

Cuando originalmente fue establecida la Suprema Corte de Justicia no fue para que los jueces malinterpretaran la Constitución y mucho menos para complacer y beneficiar a una tendencia de creencias y valores. La ley fue establecida para honrar y respetar la ley tradicional para protección de la vida y no para legislar desde la corte inventando leyes que destruyan el orden preestablecido.

Ésta es la razón por la que es importante tener jueces conservadores, si es que la nación ha de sobrevivir y dejar un sano legado cultural a futuras generaciones.