Diez mitos sobre el aborto que deben ser desmentidos

Kristi Burton Brown | 16 de febrero de 2015

1. MITO: El aborto es seguro

REALIDAD: Las clínicas de abortos han sido descubiertas mintiendo descaradamente a las mujeres sobre los riesgos reales del aborto. 

Las clínicas de Planned Parenthood han sido captadas en cámara cuando les decían a las mujeres que ninguna mujer había sido lastimada en ellas, ni siquiera cuando acababan de suceder emergencias médicas. Lo cierto es que las mujeres  sí se mueren a causa de los abortos, sí pierden su fertilidad futura, sí terminan en salones de emergencia con pérdidas copiosas de sangre, úteros perforados y pedazos de sus bebés por nacer que todavía tenían dentro

El perjuicio emocional y psicológico que el aborto causa a las mujeres es algo que muchas veces se desestima. Una gran parte de este perjuicio no se nota hasta años después, pero entonces, como testifican incontables mujeres, ataca a menudo con venganza.

Para mayor información, vea este este estudio, este artículo, esta recopilación de historias, estas experiencias y estos relatos.

2. MITO: El aborto no mata a una persona

REALIDAD: Los niños por nacer son seres humanos

Ya sea que estemos hablando de un bebé por nacer unos días después de la concepción o de otro al que le falten días para nacer, estos bebé sólo se diferencian de nosotros en cuatro cosas: 1) el tamaño, 2) la ubicación, 3) el ambiente y 4) la dependencia.

Si basamos nuestro concepto de lo que es una persona en cualquiera de estas cosas, nos estaremos dirigiendo hacia una pendiente peligrosa. Nuestra sociedad empezará (y de hecho ya ha empezado) a despojar de derechos a los deshabilitados, los ancianos y los enfermos. Cada vez más seres humanos serán clasificados de «no personas» y despojados de su derecho fundamental a la vida.

Clasificar a un grupo de seres humanos como no personas es la manera más fácil de matarlos en masa con pocas objeciones.

  • «A los ojos de la ley... el esclavo no es una persona.»
  • «Un indio no es una persona según el significado que les da la Constitución.»
  • [Las personas purgadas por el Gobierno soviético eran llamadas «no-personas que nunca habían existido».
  • «El propio Reichsgericht se negaba a reconocer a los judíos como “personas” en el sentido legal».
  • «El término legal “persona”, en estas circunstancias, no incluía a las mujeres».

Citas de “Dehumanizing the Vulnerable: When Word Games Take Lives” por William Brennan, Ph.D, (Editora de la Universidad de Loyola, 1995). 

Para más datos sobre la humanidad de los no nacidos, ver aquí.

3. MITO: No es lo mismo «pro-aborto» que «pro-opción».

REALIDAD: Si usted apoya el aborto, usted es «pro-aborto».

Volvamos atrás por un momento. Si usted es «pro-opción», usted apoya la opción del aborto, ¿verdad? SI usted apoya determinada opción, eso le convierte en «pro» esa opción. Es muy sencillo en realidad. Y si usted tiene tanta renuencia a ser llamado «pro»-aborto, ¿por qué es eso? ¿Será quizás porque los hechos fríos, duros, del aborto son violentos, crueles, e inhumanos? ¿Podrá deberse a que es mejor para usted no enfrentar la realidad de que el aborto asesina a una persona inocente e indefensa? Quizás, en vez de discutir semántica, debamos enfrentar los hechos reales del aborto. 

4. MITO: Está bien que usted se oponga al aborto, pero ¡no le imponga sus puntos de vista a los demás!

REALIDAD: El aborto le niega a un niño el derecho humano fundamental. 

¿Desde cuándo es bueno simplemente «estar personalmente en contra» de cualquier violación de los derechos civiles? La sociedad tiende a desechar a los que sólo están «personalmente en contra» del racismo. ¿Qué pasaría si estuviéramos «personalmente en contra» de la violación pero, si sucediera de todas maneras, nos opusiéramos a las leyes que prohíben la violación?

Es esencial que notemos el detalle de que no basta con estar «personalmente» a favor de la vida. Es muy bueno que usted no se haga abortos, igual que es muy bueno que no viole, asesine ni cometa toda una hueste de otros delitos violentos. Me alegra que usted no sea un racista, ni un esclavista ni antisemita, pero ¿en qué ayuda eso a la sociedad a asumir una posición cultural y legal adecuada? ¿Cómo sus puntos de vista «personales» ayudan a salvar las vidas de los que no pueden hablar por sí mismos? Lea más aquí y aquí por qué no podemos solamente ser «personalmente pro-vida».

Y una nota más: cualquier ley consiste en «imponer» cierto punto de vista moral a los demás que no estén de acuerdo. Esa es la propia definición de la ley y el orden en una sociedad civilizada. Alguien tiene que poner las reglas.

5. MITO: Los hombres no pueden opinar sobre el aborto.

REALIDAD: Los hombres sí tienen el derecho a escoger la vida para su hijo.

Con frecuencia se les dice a los hombres que se callen la boca con respecto al tópico del aborto… a menos, claro está, que lo apoyen. Pero ¡qué sexista es eso! Decirle a alguien que no puede asumir una posición con relación a un tópico simplemente por su sexo. ¡Cuán anti-libertad es eso de decirle a un progenitor que no tiene el derecho a salvar la vida de un hijo!

La inmensa mayoría de los abortos sucede después que un bebé es creado durante el sexo consensual. Sin embargo, a los partidarios del aborto les gusta decir que ahí termina la parte del hombre y terminan sus derechos. No creen que él tiene el derecho a defender la vida de su propio hijo. Para empezar les gusta insistir en que los padres paguen la manutención infantil, pero ignoran el derecho del padre a dejar vivir a su hijo. Incluso cuando un padre está dispuesto a pagar todos los gastos de un embarazo y a hacerse cargo después de todo el sostén de su hijo, los partidarios del aborto dicen que debería sencillamente mantener su boca cerrada. Este hombre lo explica mejor de lo que yo podría hacerlo.

Si usted es un padre que se está preguntando si hay alguna manera de detener el aborto de un hijo suyo,  examine este artículo.

6. MITO: El control de la natalidad no provoca el aborto ni daña a las mujeres.

REALIDAD: La ciencia sigue descubriendo efectos perniciosos adicionales del control hormonal de la natalidad.

Desde el artículo en TIME que detallaba el riesgo de cáncer del cerebro a causa de la píldora, hasta esta denuncia de Vanity Fair que explicaba el riesgo de muerte provocado por el Nuva Ring, el control de natalidad por hormonas continúa revelándose como algo nada seguro para las mujeres.

Adicionalmente, si usted mira en los sitios web de los fabricantes, descubrirá que una de las funciones principales de las diversas formas de control hormonal de la natalidad es despojar al útero de su recubrimiento, de modo que se impide la implantación de un embrión. Esto, impedir a un bebé que ya ha sido creado durante la fertilización que se implante es equivalente a un aborto químico.

7. MITO: El aborto es un derecho básico.

REALIDAD: El «derecho» a matar a otro ser humano nunca es un derecho.

No es una libertad, no es algo privado, ni es humano. Entonces, ¿qué es exactamente el aborto? ¿Cómo es que mata a un ser humano? Lo podrá descubrir aquí, descrito por los médicos que lo hacen.

8. MITO: Si usted es una feminista, tiene que apoyar el aborto.

REALIDAD: El verdadero feminismo defiende a los que no han nacido.

¿Desde cuándo un grupo de personas obtiene sus derechos exaltándose por encima de otro grupo de personas? ¿Pueden ser iguales de verdad las mujeres solamente por pisotear los cuerpos de sus bebés por nacer? ¿Debemos derramar sangre inocente para alcanzar las cimas del poder?

Hay pocas cosas más falsas que esta afirmación. Las mujeres que luchan realmente por la igualdad, luchan por la igualdad para todos, incluyendo la de sus propios hijos. La abogada Erika Bachiochi lo explica: maravillosamente aquí.

9. MITO: El aborto es un procedimiento fácil y sencillo.

REALIDAD: El aborto es cualquier otra cosa menos eso.

Aborto por dilatación y evacuación [imagen por cortesía de NRLC].

Considere estas citas y datos médicos:

  • «El aborto es, según casi todas las normas, un acto violento» – Abortion: A Doctor’s Perspective  A Woman’s Dilemma  por el Dr. Don Sloan, y Paula Hart, página 178.
    • «Legrado de succión»: …Una vez que el cuello del útero está dilatado, los abortistas insertan los tubos en el útero y los conectan a una máquina de succión. La succión desbarata el cuerpo del feto y lo extrae del útero. Después de la succión, el médico y las enfermeras deben reagrupar las partes del feto, para asegurarse de que las tienen todas.»
    • «Un legrado del segundo trimestre es un procedimiento a ciegas. El bebé puede tener cualquier orientación o posición dentro del útero. Imagínese alcanzándolo con la tenaza Sopher y agarrando cualquier cosa que pueda. A las veinte semanas de gestación, el útero está delgado y suave, así que tenga cuidado de no perforar ni pinchar las paredes. Una vez que ha agarrado algo dentro, cierre la tenaza y hale duro, bien duro. Sentirá que algo se desprende y saldrá una pierna completamente formada, de 4 a 5 pulgadas de largo. Introduzca de nuevo y agarre lo que pueda. Apriete y hale bien duro otra vez, y saldrá un brazo de la misma longitud más o menos. Meta una y otra vez la tenaza y arranque la columna vertebral, los intestinos, el corazón y los pulmones. La parte más difícil del aborto es la extracción de la cabeza del bebé….» – Dr. Anthony Levatino
    • Durante un aborto medicamentoso: «El agua de mi bañadera era de color rojo brillante. Parecía como si estuviera sentada en medio de la escena de un crimen. Y me parece que lo era… había asesinado a mi hijo…. Apenas me enderecé por completo sentí un dolor peor del que alguna vez hubiera experimentado. Comencé a sudar de nuevo y me sentí desmayar. Me agarré de la pared del baño para apoyarme. Entonces sentí un alivio… y una salpicadura en el agua que estaba drenando a mis pies. Un coágulo de sangre del tamaño de un limón había caído en el agua. ¿Era aquello mi bebé?»

NOTA: A cualquiera que haya tomado la píldora (aborto medicamentoso): a veces se puede revertir. Para más información, mirar aquí.

10. MITO: Los abortos del primer trimestre son mejores que los tardíos.

REALIDAD: No hay un tiempo «mejor» para matar a un ser humano.

No es «mejor» matar a un niño cuando tiene seis meses que cuando tiene seis años. Ni es «mejor» realizarse un aborto temprano sencillamente porque la cara del bebé pueda ser más difícil de distinguir en el balde de sangre y pedazos del cuerpo. Y asegurémonos de tener todos los hechos como son. Este video muestra un aborto por succión, el típico aborto del primer trimestre. La descripción dice:

…El clip comienza con un ultrasonido del feto (niña) que va a ser abortado. La niña se está moviendo en el útero, tiene 140 latidos del corazón por minuto y a veces se chupa el pulgar. Cuando la cánula de succión del abortista comienza a invadir el útero, la bebé retrocede y se mueve violentamente, en un intento de evadir el instrumento. Su boca está visiblemente abierta en un «grito silencioso». Los latidos del corazón de la niña se aceleran dramáticamente (hasta 200 por minuto) al sentir ella la agresión. Se aparta con violencia en un esfuerzo inútil por escapar del instrumento. La cánula de succión del abortista comienza a desprender las extremidades del cuerpo del bebé, y al final deja solamente la cabeza en el útero (demasiado grande para ser extraída entera del útero). El abortista intenta aplastarle la cabeza con sus fórceps, para permitir su extracción....

Y este relato describe la realidad de un aborto químico, que se hace al usar una píldora abortiva bien al inicio del primer trimestre.